Diego Martínez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-La fiesta del Super Bowl LV no está exenta de los riesgos del Covid-19.
La NFL ha trabajado por meses con especialistas para mitigar riesgos, pero nadie ha podido controlar el coronavirus.
El Raymond James Stadium presentará hoy una capacidad “limitada”, 25 mil almas de las casi 69 mil que tiene permitido, y parece que el riesgo no estaría en las tribunas, sino en el resto del inmueble, sanitarios, bebederos, escalinatas, filas para comprar, entre otros.
“Mi mayor preocupación sobre cuándo podría propagarse el Covid-19 en el estadio del Super Bowl no es necesariamente cuando la gente está sentada en sus asientos, De hecho, es cuando se mezclan en otras partes del estadio”, explicó Stephen Kissler, epidemiólogo de la Universidad de Harvard a CNBC.
Y el riesgo no está solamente en la sede del SB, sino en cualquier casa, por lo que se ha recomendado no hacer reuniones.
“Personalmente, no me gustaría estar en un grupo de quizás de más de cinco personas. Cuantas más personas coloques en un área cerrada, es menos probable que mantengas esa distancia física el uno del otro”, consideró Cindy Prins, del Colegio de Salud Pública y Profesión de la Salud de la Universidad de Florida al Daily Commercial.
Las cifras a nivel mundial revelan que los contagios de coronavirus aumentan siempre cuando hay una fecha festiva, y el Súper Tazón es un evento que se ve en todo el planeta.
El Super Bowl más visto fue el XLIX en 2015, entre Patriotas y Halcones Marinos, con 114.4 millones de espectadores, y ahora con pandemia se espera que se implante nuevo récord.
Jeff Miller, ejecutivo de la NFL, dio a conocer esta semana en conferencia que se repartirán kits en el estadio, que incluyen máscaras, desinfectantes, entre otros aditamentos.
“Ha trabajado mucha gente y con mucho compromiso los funcionarios de salud, tanto estatales, locales y federales para hacer un juego seguro”, dijo Miller, aunque no habría monitoreo de temperatura en los accesos al estadio.