Claudia Salazar
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-En el PRI generó molestia que el presidente del PAN, Marko Cortés, diera por roto el diálogo con su homólogo del tricolor, Alejandro Moreno, sin haber esperado a reanudar pláticas una vez que se vote en el Senado la reforma que alarga la permanencia de las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad hasta 2028.
De acuerdo con fuentes de la dirigencia tricolor, de desconocer a Alito como interlocutor se pondrían en riesgo negociaciones sobre los comicios en el Estado de México y Coahuila, así como acuerdos en la Cámara de Diputados, donde el PAN quedaría excluido.
En San Lázaro, en abril de 2023, se debe definir cómo se elegirán a los nuevos consejeros del Instituto Nacional Electoral.
Si es desechada la reforma electoral propuesta por el Ejecutivo, en la Cámara baja deben elegir a cuatro consejeros, entre ellos al nuevo presidente del INE.
«Si siguen así las cosas, el PAN está cerrando puertas y lo pueden sacar de la jugada cuando se definan los consejeros electorales, habría que evitar esas broncas», señaló una fuente cercana a la dirigencia priista.
Al igual que el dirigente del PRD, Jesús Zambrano, Cortés declaró que ya no había confianza en Alito por haber presentado la propuesta de militarización de la Guardia Nacional, cuando el acuerdo de la coalición Va por México fue no hacer reformas a la Constitución en materia electoral y sobre la Guardia Nacional.
A los dos dirigentes les molestó que Moreno no les avisara de la presentación de la iniciativa y que luego ingnorara sus llamados a evitar la reforma, a fin de conservar la coalición.
«Hemos dicho con claridad que no habrá ya relación porque ya se perdió la confianza con la dirigencia nacional del PRI, porque se deshonró la palabra y se incumplieron los acuerdos», declaró Cortés el jueves pasado en Durango, donde tuvo un breve encuentro con Alito.
Las fuentes consultadas indicaron que el tono de Cortés es excesivo y perjudicial para futuros acuerdos.
Destacaron que Morena podría aceptar una negociación sobre los cuatro nuevos consejeros, que deben ser votados por mayoría calificada.
Si persiste la ruptura entre dirigentes partidistas, insistieron las fuentes, el PAN podría ser excluido para lograr esa mayoría calificada.
Sin embargo, precisaron, si en la Cámara baja no se logra un acuerdo, Morena puede apostar a que haya insaculación de los consejeros del INE en la Corte.
Eso implica que Morena busque colocar a sus candidatos en las quintetas que forme el Comité Técnico que se debe integrar para evaluar a candidatos a consejeros.
«Ese es el peligro que hay ahí si no hay negociación para seleccionar consejeros», indicaron.
Otro riesgo de la ruptura, es que no prosperen acuerdos sobre coaliciones en el Estado de México y Coahuila entre dirigencias locales, saltándose a la dirigencia nacional, mencionaron las fuentes del tricolor.