Érika Hernández y Rolando Herrera
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-La intención del Presidente Andrés Manuel López Obrador de absorber a los organismos autónomos y reguladores no sólo es jurídicamente imposible, sino una “barbaridad” que implica una concentración de poder que eliminaría los contrapesos que han costado al país más de 30 años, advirtieron especialistas.
Jacqueline Peschard y María Marván, ex integrantes de organismos autónomos, señalaron que con la reforma anunciada, el mandatario morenista busca regresar al hiperpresidencialismo que fue acotado con años de movilización.
Coincidieron en que ese plan presidencial sería jurídicamente imposible en muchos casos, por lo que tendría que desaparecerlos.
Por ejemplo, expusieron, el INAI no podría ser absorbido por la Secretaría de la Función Pública por la simple razón de que ese organismo no sólo es autoridad sobre la información del Gobierno, también lo es de los poderes Judicial y Legislativo, sobre los que el Ejecutivo no podría tener injerencia.
“Es ir en contra de contrapesos, de la deliberación pública, es ir en contra derechos fundamentales. Entonces tiene implicaciones muy graves para el desarrollo democrático, implica una concentración del poder, otra vez, en el Gobierno, algo que fuimos capaces de remontar en muchos años de movilización ciudadana.
“Los organismos autónomos se fueron desarrollando como una manera de acotar el hiperpresidencialismo que había caracterizado a nuestro país. Desde el INE hasta el Banco de México, la CNDH, la Fiscalía General, la idea de hacerlos constitucionales autónomos fue para acotar el hiperpresidencialismo”, apuntó Peschard.
La ex comisionada del IFAI, ex consejera electoral y ex presidenta del Consejo Ciudadano del Sistema Nacional Anticorrupción, calificó la propuesta del Presidente como una barbaridad, pues las facultades que tienen esos entes para supervisar que las autoridades no cometan abusos, corrupción o conflicto de interés quedarán disminuidas o desaparecidas.
Advirtió que aunque el mandatario tiene mayoría en la Cámara de Diputados, no la tiene en el Senado para efectuar las reformas constitucionales que se requieren para aterrizar su intención.
Para Marván, ex comisionada del IFAI y ex consejera electoral, la propuesta presidencial es el reflejo de las “ansias que tiene de concentración del poder”.
Por ello, le recordó a López Obrador que los organismos autónomos fueron creados justamente para disminuir el poder discrecional de la Presidencia imperial, y han servido de contrapeso al poder del Presidente en turno.
“Se le olvida al Presidente que el INAI es última autoridad para resolver las controversias entre la ciudadanía y las instituciones de la República, no sólo del Gobierno, sino del poder Legislativo, Judicial y otros órganos autónomos. No encuentro manera posible que jurídicamente se le dé esa facultad a un organismo que está dentro de la Secretaría”, resumió.

Contra el pueblo
Ex comisionados del Instituto Federal de Acceso a la Información (IFAI), ahora INAI, consideraron que pretender desaparecerlo es atentar contra el derecho de los ciudadanos a solicitar información y a ser atendidos en su requerimiento por la autoridad.
Juan Pablo Guerrero, quien formó parte del primer Pleno del instituto, dijo que la creación del órgano garante fue resultado de una exigencia ciudadana y lo que está en juego no es una estructura burocrática sino una garantía fundamental en una sociedad democrática.
“Irse contra el INAI es irse contra el pueblo, y contra el derecho del pueblo a saber. Así de fácil. Alguien que habla mucho del pueblo podría tener una reconsideración al respecto”, indicó.
José Octavio López Presa, quien también formó parte del Pleno fundador del IFAI, dijo que las funciones del INAI no pueden ser sustituidas por dependencias donde el Presidente o los gobernadores nombran a los servidores públicos porque serían juez y parte.
Eso, añadió, va en contra no sólo de la rendición de cuentas y los contrapesos necesarios al poder, sino de los intereses más sagrados del pueblo: su libertad y privacidad.