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Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Ante la incertidumbre generada por las políticas del Gobierno de Andrés Manuel López Obrador, empresas han tenido que cerrar, migrar o despedir a trabajadores, revela una investigación de El País.
De acuerdo con el diario español, el sector energético es el más afectado debido a que la actual Administración busca regresarle el monopolio del mercado del petróleo y la electricidad a Pemex y a la CFE.
Apenas esta semana, el Ejecutivo envió a la Cámara de Diputados una iniciativa preferente que busca favorecer a la Comisión Federal de Electricidad mediante una reforma a la Ley de Industria Eléctrica.
El País aborda el caso de Urbix Resources, una startup en tecnología mineral que migró de Hermosillo, Sonora, a la ciudad de Mesa, Arizona, a principios de 2019.
“Nosotros, como startup, vimos demasiada incertidumbre en la Presidencia de México”, dijo al diario el ingeniero sonorense Nicolás Cuevas, de 34 años, fundador de la empresa.
“No sabíamos quién iba a ganar, pero teníamos que decidirnos por un país y la realidad es que el país más estable era Estados Unidos. Entonces, decidimos vender nuestros activos en México y mudarnos”.
Ya en EU, Cuevas y sus colegas consolidaron una compañía que en 2020 rebasó sus metas de crecimiento y financiamiento. Esperan para 2025 alcanzar ganancias anuales por 300 millones dólares derivadas, en parte, de órdenes ejecutivas firmadas por el nuevo Presidente, Joe Biden.
“Teníamos que ofrecerle a nuestros inversionistas, tanto americanos como mexicanos, certeza y protección. Certeza más que nada”, agregó Cuevas.
Otros casos son los de la empresa inglesa de energía renovable Solarcentury, que cerrará su oficina en México este año, y Sowitec, empresa alemana de energía renovable, que redujo su plantilla en septiembre pasado ante un panorama de incertidumbre para sus proyectos.
Según El País, las compañías se han enfrentado a múltiples obstáculos desde que López Obrador asumió la Presidencia. Entre ellos, enlistan el freno a los permisos para operar, los ataques del Mandatario contra la inversión privada y polémicas iniciativas como la prohibición del outsourcing o la reforma eléctrica.
Además, la cancelación de proyectos como el Nuevo Aeropuerto Internacional de México y una planta cervecera en Baja California, así como la falta de apoyos ante la crisis por la pandemia.
“Empezó a obstaculizar el poder desarrollar este tipo de proyectos desde limitar el acceso a información del Sistema Nacional Eléctrico, la obtención de permisos a nivel federal e inclusive local. La pandemia fue para el Gobierno federal una oportunidad para impedir la expedición de permisos, ya que las oficinas de reguladores y secretarías como la Semarnat, la Comisión Reguladora de Energía (CRE) y el Centro Nacional de Control de Energía (Cenace) han permanecido cerradas, aseguró a El País Alejandra Domínguez, gerente de Sowitec.
“Esto impidió que pudiéramos obtener las autorizaciones de los proyectos que teníamos”.
Los inversionistas ahora tienen la mira en las elecciones de junio, en las que Morena podría perder su mayoría en el Congreso.