Claudia Salazar
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- En la dirigencia del PRI generó molestia que el presidente del PAN, Marko Cortés, diera por roto el diálogo con su homólogo del tricolor, Alejandro Moreno Cárdenas, sin haber esperado la reanudación de pláticas hasta después de que se vote en el Senado la reforma constitucional que plantea la permanencia de las Fuerzas Armadas en labores de seguridad hasta 2028.
De acuerdo a fuentes del tricolor, de concretarse la pretensión de ignorar a Moreno, no sólo están en riesgos negociaciones sobre las elecciones en Estado de México y Coahuila, sino también eventuales acuerdos en la Cámara de Diputados, donde el PAN quedaría excluido.
En San Lázaro se aproxima la definición de la elección de consejeros del Instituto Nacional Electoral (INE), en abril del próximo año.
Si es desechada la reforma electoral propuesta por el Ejecutivo federal, se tiene que elegir en la Cámara baja a cuatro consejeros, entre ellos al nuevo presidente del INE.
«Si siguen así las cosas, el PAN está cerrando puertas y lo pueden sacar de la jugada cuando se definan los consejeros electorales, habría que evitar esas broncas», señaló una fuente cercana a la dirigencia del PRI.
Al igual que Jesús Zambrano, líder del PRD, Cortés declaró que ya no hay confianza en Moreno por haber presentado la propuesta de militarización de la Guardia Nacional, cuando el acuerdo de la coalición Va por México fue no hacer reformas a la Constitución en materia electoral y sobre la Guardia Nacional.
A los dos dirigentes les molestó que Moreno no les avisara de la presentación de la iniciativa y que después despreciara sus llamados a evitar la reforma, con el fin sacar adelante la coalición.
«Hemos dicho ahorita con claridad que no habrá ya relación, porque ya se perdió la confianza con la dirigencia nacional del PRI, porque se deshonró la palabra y se incumplieron los acuerdos», declaró Cortés el pasado jueves en Durango, donde tuvo un breve encuentro con Moreno.
Las fuentes consultadas señalaron que el tono de Cortés puede ser excesivo y perjudicial para futuros acuerdos.
Destacaron que un camino que puede tomar Morena la negociación de los cuatro consejeros, quienes deben ser votados por mayoría calificada.
Si persiste para ese entonces la ruptura de los dirigentes partidistas, el PAN podría ser excluido para lograr esa mayoría calificada, insistieron las fuentes consultadas.
Sin embargo, señalaron que Morena puede apostar a que haya una insaculación de los consejeros en la Suprema Corte, si en la Cámara de Diputados no se logra un acuerdo.
Eso podría implicar que el partido en el Gobierno apueste por colocar a sus candidatos en las quintetas que forme el Comité Técnico que debe integrarse para evaluar a candidatos a consejeros electorales,
«Ese es el peligro si no hay negociación para seleccionar consejeros», indicaron.
Otro riesgo de la ruptura sería que no prosperen acuerdos sobre coaliciones en el Estado de México y Coahuila con dirigencias locales, saltándose a la dirigencia nacional, señalaron las fuentes.