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Agencia Reforma

GUADALAJARA, Jalisco.- Las fronteras de Jalisco están viviendo una ola de inseguridad donde hay balazos, no la política de abrazos que pregona el Presidente de la República, señaló el Arzobispo de Guadalajara, Francisco Robles Ortega.
Resaltó que las fronteras con otros Estados requieren atención especial, ya que son los puntos donde la violencia se manifiesta de manera más crítica.
«Yo ahorita estoy encargado de la Diócesis de Colima, porque no hay obispo, y me doy cuenta de todo lo que está viviendo Colima y los límites Jalisco con Colima, Jalisco con Michoacán, Jalisco con Zacatecas y Nayarit, Colima con Michoacán. Como que las fronteras son puntos muy álgidos, muy críticos en lo que se está viviendo una alta inseguridad», comentó.
Robles Ortega llamó a los tres órdenes de gobierno a coordinarse y garantizar seguridad entre los ciudadanos.
«Corresponde a las autoridades, otra vez, de nivel federal, de nivel estatal, de nivel municipal prevenir y, en todo caso, esclarecer los hechos. De otra manera no va a ser posible que esto cese, porque lo que se están viendo son balazos y no abrazos», declaró ayer en rueda de prensa.

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