Los adultos mayores se han caracterizado por ser transmisores de experiencia, por aportar sabiduría y fortalecer los lazos de unión en las familias, sin embargo y pese a su importancia, se han convertido en blanco preferido de defraudadores, por su vulnerabilidad frente a los avances tecnológicos en materia financiera, advirtió ayer el titular de la unidad de atención de la Condusef, Ignacio Villanueva Chávez.

Actualmente, una de cada 3 personas que acude a la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) a presentar una queja, es una persona adulta mayor, lo que pone de manifiesto que la delincuencia no distingue edad ni sexo.

Por ejemplo en 2018, la Comisión Nacional atendió un total de 58 mil 701 quejas presentadas por personas adultas mayores, las cuales representaron un crecimiento del 19% respecto del año anterior, mientras que las controversias por parte de las personas jóvenes y adultas crecieron en menor proporción, a razón del 12% y 11%, respectivamente.

Se identificó que las principales quejas de la población adulta mayor están relacionadas con el uso del cajero automático, el hurto sin violencia o clonación de sus tarjetas y los cargos no reconocidos.

“Hoy en día, los cajeros automáticos son más que simples máquinas para sacar dinero, con ellas se puede depositar dinero en efectivo o cheques, pagar servicios, hacer transferencias, conectarse a internet e incluso interactuar con empleados del banco”.

Las últimas generaciones de cajeros automáticos, integradas con pantallas táctiles inteligentes, cámaras, sistemas de reconocimiento facial o biométrico, son consideradas como las “oficinas bancarias del futuro”, aunque esto representa un obstáculo para la inclusión financiera de un sector que mayoritariamente experimenta problemas para entender su funcionamiento.

“Para algunas personas adultas mayores es difícil adaptarse a las nuevas tecnologías, y hacer uso del cajero automático puede presentar una complicación y una oportunidad para ser víctima de la delincuencia”.

Por último, mencionó que una de las principales causas de controversia o reclamo de las personas adultas mayores es por cargos o consumos no reconocidos. Durante el año pasado, de éstos se registró un incremento mensual promedio del 3.2%. Entre finales de 2018 y el primer semestre de 2019, se tuvo un crecimiento de más de la mitad de los asuntos en tema de personas adultas.