Natalia Vitela
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-En México se registran poco más de 32 mil 796 defunciones a nivel nacional por Covid-19, sin embargo, es una cifra que está subestimada, reconoció Ruy López Ridaura, director general del Centro Nacional de Programas Preventivos y Control de Enfermedades.

“Seguramente al menos vamos a tener un exceso de mortalidad del doble de lo que tenemos confirmado. Desde un principio hemos dicho y hemos reconocido que claramente este número está subestimando la realidad”, aseguró

Esta subestimación se debe a que no todos los pacientes, aun con casos sospechosos identificados, se les puede tomar muestra, pero también porque hay muchos otros casos que pueden fallecer antes de que el sistema los detecte, en casa, en traslados.

“Ahora estamos en este esfuerzo a nivel local como federal, con diferentes instituciones para tener un cálculo del exceso de mortalidad, que aunque puede parecer sencillo saber cuántas muertes hay cada día, no es tan sencillo, y el registro de las mortalidades diarias es otra cosa que hay asegurar que se haga bien, que esté completo y para eso también tenemos que trabajar con el Registro de Población, con el Inegi para lograrlo”, indicó.

Durante su participación en el foro “España y México ante Covid-19: respuesta del sistema de salud y retos al futuro”, organizado por el Instituto Nacional de Salud Pública, aseguró que ya se cuentan con las primeras estimaciones en la Ciudad de México, las cuales pronto darán a conocerse.

Precisó que es importante destacar que el exceso de mortalidad no solamente está explicado por Covid-19, sino que también debido a otras causas.

Reconoció que una falla en la estrategia de comunicación y que explicaría la mortalidad, es que la gente está llegando muy tarde para recibir atención, especialmente en población de riesgo, es decir, personas con obesidad, diabetes, hipertensión, etcétera.

“Claramente el síntoma o la percepción de disnea o dolor de pecho no están siendo suficientes para que lleguen tempranamente a la hospitalización. Esto será el enfoque ahora, el poder disminuir el tiempo entre lo que se necesita de hospitalización y que llegue al hospital”, indicó.

“Justamente hoy tenemos una reunión con todos los secretarios de salud de los estados para echar a andar una estrategia de un acercamiento más comunitario”.

Advirtió que tras el desconfinamiento existe el riesgo de rebrotes.

“Tenemos que tener el sistema de vigilancia que nos permita decir: ‘Cuidado, hay posibilidad de rebrote’, cerremos otra vez'”.

Precisó que existen giros económicos que no pueden estar cambiando de una semana a otra, por lo que la semaforización pasará de semanal a quincenal.

Dijo que el mensaje continúa siendo que la mitigación se va haciendo con las medidas de ir escalonando las actividades económicas

“Pero el componente de contención sigue siendo una cosa más generalizada de decirle a pacientes con síntomas quédese en casa; si eres parte de los grupos de riesgo tienes que tener atención médica, pero no se necesitan estas pruebas.

“No creemos que será suficiente sólo incrementando las pruebas, seguimos con nuestra estrategia de comunicación y de monitoreo más vulnerable”.

Por otra parte, dijo que ante el impacto económico originado por la pandemia, podría recurrirse a un endeudamiento.

“Si se ve y se identifica que es la salida para poder solventar este problema seguramente se tomara la decisión”, aseguró.