Lo que alguna vez se convirtió en la atracción principal de los juegos mecánicos en la Feria de San Marcos, fue vendida como chatarra.

Por la venta de la montaña rusa, que funcionó en abril del 2008 y hasta el 2014, cuando se pretendió venderla a un parque alemán y cuya transacción no se concretó debido a los bajos estándares de seguridad de la atracción, se esperaban obtener alrededor de 2 millones 174 mil 965 pesos, mientras que por la chatarra de la atracción denominada Río Salvaje, más de 841 mil pesos.

Finalmente el se obtuvieron más de 9 millones de pesos que ingresaron a las arcas del estado, producto de la venta de los juegos mecánicos declarados como chatarra y que fueron subastados por la actual administración. La Contraloría General dio a conocer que 26 empresas respondieron a la convocatoria publicada para la licitación de enajenación del viejo material, de las cuales sólo 16 presentaron oferta económica. La adjudicación fue para una empresa radicada en Aguascalientes, la cual ofreció 9 millones 050 mil pesos para disponer de los fierros viejos.