Saúl Alejandro Flores

Estimados Lectores, haré un paréntesis en torno a la serie que he venido abordando respecto a la forma en que deben prestarse los servicios públicos de agua. Ahora les hablaré de una persona que fue parte importante en el sector agua a nivel nacional y con quien tuve el privilegio de formarme e iniciarme en un campo que cada día disfruto, o más bien me he vuelto adicto. No me concibo lejos del sector hídrico. No pretendo hacer un “culto a la imagen” me incomoda esa práctica, más aún cuando estamos inmersos en una brutal idolatría a la imagen.

Cuál podría ser la impresión de alguien cuando comienza a trabajar en un campo de conocimiento como es el sector agua, y la dinámica sea multidisciplinaria, analizando los contextos desde las diversas ópticas profesionales que inciden en el sector. Que las decisiones no las tome el Director General de una manera arbitraria o sintiéndose conocedor de todo a pesar de contar con una amplia experiencia en la “toma de decisiones”. Así fue trabajar con el Ing. Enrique Dau Flores.

En efecto, llegué a inicios de este siglo a trabajar por invitación del Ing. Alfonso Rodríguez Ferreira, duré poco, seis meses con él, como Director de Normas Administrativas, dado que lo acompañaba a las reuniones con uno de los hombres de confianza del Ing. Dau, el Ing. Salvador Delgado Sánchez en esas reuniones multidisciplinarias, me encomendaron trabajar unas Reglas de Operación y convenio de coordinación, con la finalidad de no desperdigar los apoyos como se suele hacer en modelos populistas, tirar dinero, aquí era medir y obtener resultados que contribuyeran al desarrollo de los servicios de agua en los municipios.

En dichas reuniones coincidí con quien en escasas semanas sería mi jefe inmediato el Ing. Emiliano Rodríguez Briceño, quien es un referente a nivel internacional en agua potable, prácticamente me invitó a irme con él para trabajar los proyectos de la Dirección General con el Ing. Enrique Dau, ahí comenzó esta aventura de lo que Emiliano llama “Adicción por el agua”, junto con el Ing. Enrique Guzmán Ortega, comenzamos a trabajar los proyectos de interés del Ing. Dau, a acompañarlo a las reuniones nacionales en ANEAS o cualquier otro espacio, con otros personajes reconocidos a nivel nacional o internacional en el sector agua, conocí y trabajamos con especialistas, con algunos había discrepancia en proyectos y en visiones, pero eran figuras respetadas y se llegaba a acuerdos.

Las decisiones se basan en visión y sustento técnico, científico, bajo criterios de sostenibilidad, con resultados, con el Ing. Dau se formó una escuela en el sector agua, fueron muchos los profesionistas de todos los estados de la república que se formaron o coincidieron a su lado, algunos profesionistas locales como Salvador Gaytán, Pedro Toledo, Alfredo Hinojosa y Óscar López Velarde.

Aprendí que uno de los problemas del sector agua en México, valga la ironía él era Ing. Civil, pero eso no impedía en reconocer que el error es que todo se quiere solucionar desde la perspectiva de la ingeniería civil, se vuelve un coto y a partir de ahí comienzan los sesgos. Aprendí que en una Dirección General, no basta un buen ingeniero civil que sepa mucho de su área de especialidad, puede ser un buen técnico pero necesita habilidades, visiones y trato humano, además de “político”, no desde la perspectiva partidista, lo político es la visión de la cosa pública “la polis”, un director y los colaboradores tampoco pueden ser improvisados en el sector, la gente que lo rodeaba contaba con trayectoria y lo más importante respaldada por resultados.

El Ing. fue siempre activo, un enemigo de esa práctica muy dada en el servicio público: “nadar de muertito”, se debía ser proactivo, aprendí la importancia por pugnar hacia el descentralizar la gestión del agua, “no los bienes nacionales”, pero sí la gestión, fueron tensas nuestras sesiones en el 2004 y 2005 en oficinas centrales de Conagua, de la importancia de sistematizar la gestión del agua, sino diseñar modelos jurídicos y administrativos. Igual de llevar la rectoría de los servicios de agua a nivel estatal, no dejando solos a los municipios, con la finalidad de mejorar realmente los servicios de agua potable, alcantarillado y saneamiento; no nos alcanzó el tiempo, resolvimos otros conflictos y se atendieron otros, pero esos fueron los proyectos que trabajamos y estuvimos casi a punto de lograrlo, de haber mostrado el cómo se pueden mejorar y avanzar con visión en el sector agua en México, otros estados pudieron lograr sus avances, en un sector del que muchos hablan, pocos aportan y muchos arruinan. QEPD. Ing Enrique Dau Flores. Recuerden amables lectores la importancia de trabajar para que en México y Aguascalientes el agua nos alcance.

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