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Agencia Reforma

MANAGUA, Nicaragua.-El Gobierno de Daniel Ortega cerró ayer la oficina de la Organización de Estados Americanos (OEA) en la capital y adelantó la salida de los representantes de Nicaragua ante ese organismo.
El Canciller nicaragüense, Denis Moncada, externó que el país centroamericano dejará «inmediatamente» de participar y retira las credenciales a sus representantes en Washington.
«Nicaragua deja de formar parte de todos los engañosos mecanismos de este engendro, llámense Consejo Permanente, llámense comisiones, llámense reuniones, llámense Cumbre de las Américas», indicó el diplomático.
«Tampoco tendrá, este infame organismo, en consecuencia, oficinas en nuestra nación. Su sede local ha sido cerrada».
En noviembre, Nicaragua anunció su retiro de la OEA, luego de que el organismo declaró ilegítimas las elecciones celebradas ese mismo mes, en las que Ortega fue reelegido por un cuarto mandato consecutivo.
Sin embargo, de acuerdo a los protocolos, la salida debía ocurrir en un lapso de dos años, para que el país culminara con los compromisos pendientes que pudiera tener con el organismo.
El 23 de marzo, el entonces representante permanente de Nicaragua ante la OEA, Arturo McFields, calificó de «dictadura» a la gestión de Ortega.
«No puedo entender los motivos del Gobierno, pero este retiro se realiza al cumplirse un mes de mi discurso», dijo ayer McFields.
«Las oficinas de la OEA han estado históricamente en nuestro país y fueron parte de un proceso histórico de pacificación en Nicaragua. El Gobierno está cerrando una puerta a la paz».

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