Amallely Morales
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Las calles de las principales urbes han sido rediseñadas ante las nuevas dinámicas de movilidad por la pandemia de Covid-19.
Un estudio de la Asociación Nacional de Funcionarios de Transporte de la Ciudad (NACTO por sus siglas en inglés), explica que los servidores públicos han rediseñado las calles de forma rápida con herramientas para que la gente pueda moverse en la pandemia.
La NACTO menciona en su introducción a la CDMX como una de las metrópolis que ha sabido responder a la emergencia.
“Hoy, las nuevas ciudades enfocadas en las personas son una prueba de las mejores prácticas globales y la respuesta emergente, por parte de las oficinas de tránsito y transporte.
“Desde Berlín a Bruselas, de Bogotá a Minneapolis, desde la Ciudad de México hasta Milán”, explica la publicación.
El Gobierno de la Ciudad de México, en conjunto con las secretarías de Movilidad (Semovi) y de Seguridad Ciudadana (SSC), implementaron dos ciclovías emergentes, una en Avenida Insurgentes y en Eje 4 Sur Xola, que aumentaron el flujo de pedalistas en rutas aledañas al Metrobús.
También fueron peatonalizadas casi todas las calles del Centro Histórico, excepto Isabel La Católica, Bolívar, República de El Salvador, 20 de Noviembre, Pino Suárez, Donceles, República de Uruguay, Manuel de la Peña y Peña, Belisario Domínguez y Venustiano Carranza.
“(Estas medidas) han facilitado el acceso seguro a negocios esenciales. Incluso, hace 10 años exigir espacios de los coches para dárselo a peatones y ciclistas se consideraba una acción radical, casi revolucionaria”, afirma el análisis titulado “Calles para la pandemia. Respuestas y recuperación”.
El texto plantea que la nueva dinámica en las urbes, con la reducción de tráfico, son el escenario que permitirá delinear la nueva Ciudad.
“La creación de calles seguras y caminables es crucial durante la respuesta inicial a la crisis”, agrega
En el escenario que hoy se vive, las instituciones de transporte han dado pasos inteligentes, creativos y rápidos para reconfigurar las ciudades, considera NACTO en el análisis.
“La distancia física requerida, combinada con lo que ya sabemos sobre la alta propagación del coronavirus en entornos cerrados, requieren que reacomodemos nuestras Ciudades y banquetas, para su uso público durante esta crisis y para el futuro”, detalla.
El estudio adelanta que las escuelas, librerías y centros religiosos podrían requerir espacios al aire libre para realizar sus actividades de forma segura.