Por FRANCISCO VARGAS M.

Interesante resultó la positiva y extensa tienta que se llevó a cabo en la ganadería guanajuatense de Joaquín Aguilar, misma que se ubica en el municipio de Celaya, labor de campo en la cual el ganadero probó la bravura de nueve astifinas vacas, encaste Saltillo línea Jesús Cabrera.
De las vacas examinadas sobresalieron con nota alta cuatro de ellas, por su calidad, bravura, fijeza y clase, mismas que les permitió recrearse con su toreo a los matadores de toros participantes, Gerardo Adame, Antonio Lomelín y Francisco Martínez, quienes expresaron su personal tauromaquia, logrando faenas de exquisito arte y profundidad; además de tener la oportunidad de afinar y pulir aspectos técnicos.
Cabe mencionar que también en esta ardua labor de campo tomaron parte los valientes y estupendos novilleros, el duranguense Eduardo Neyra, el local Enrique de Ayala, el queretano Juan Querencia, así como el mexiqueño Diego Garmendia, quienes al igual se gustaron ante las buenas y francas embestidas de las probadas hembras, mostrando cada uno de ellos su gran capacidad taurómaca.
Al final todos los toreros participantes agradecieron al gentil ganadero la invitación y atenciones, quedando más que satisfecho el criador de reses bravas por los resultados obtenidos en esta agradable tienta, en la cual como siempre se confirmó una vez más que: “La grandeza del toreo es la bella creación del arte, en donde se pone en juego la existencia de la vida sobre la muerte”. (pacovargas_@hotmail.com )