Los rumores que llegaron a oídos de trabajadoras y trabajadores de base del Congreso del Estado se hicieron efectivos ayer, al llegar a sus lugares de labores y encontrar que habían sido despedidas sin justificación alguna, sólo con la versión no oficial que habría sido por acuerdo de los diputados de la fracción panista y para ceder sus espacios a amigos, conocidos y familiares.

Entre las personas dadas de baja “porque sí”, que fue la respuesta dada por el director jurídico del Congreso, Mario Rivera, sólo hay un hombre, 19 mujeres, que al no tener una justificación real por la cual serían corridas, decidieron no firmar y hoy volverán a sus oficinas, esperando que les permitan el acceso.

La delegada sindical del SUTEMA en el Congreso del Estado, Leticia Jáuregui expresó que hasta el lunes pasado todo había sido rumor, pero a ellas no se les había dado aviso de algo en específico, pero ayer cayeron en cuenta que ese fue el motivo por el que adelantaron la sesión de clausura del periodo legislativo, que debió ser el 30 de junio y fue el jueves 25.

Resaltó que es una violación a sus derechos laborales, pues además de no haber sido notificadas hasta el último momento, no hay una justificación legal que haya derivado en  su despido y mucho menos que éste haya sido masivo.

Además de la ilegalidad cometida, según considera la delegada sindical, también es injusto, pues esta situación la provocan en plena pandemia, justo cuando es más necesario el tener un ingreso económico.

Se trata de una veintena de empleados sindicalizados, con antigüedad de entre 10 a 23 años que de la noche a la mañana simplemente les dijeron que no tenían cabida en lo que fue su trabajo y cuando llamaron a los diputados que serían sus jefes, algunos se limitaron a decir que fue acuerdo de los del PAN.

Al tratar de indagar más, resulta que “de parte del director Jurídico -Mario Rivera-, están llamando uno por uno y les indican que serán 20 personas las que están cesando sin motivo justificado y les están entregando un oficio donde les piden su renuncia y aquí les estamos indicando que no firmen”.

En el Congreso del Estado son cerca de 200 trabajadores de confianza y 63 sindicalizados, y con este sorpresivo recorte quedan apenas 43. Los que fueron despedidos ni siquiera pudieron tener el apoyo de otros diputados, pues no se presentaron a laborar.