En tres semanas de contingencia sanitaria por el COVID-19, la infraestructura hidráulica del Municipio de Aguascalientes ha sufrido 10 ataques en pozos de agua potable al ser incendiados intencionalmente o cortados en los cables que son indispensables para la operación y suministro del vital liquido a la sociedad.

Así lo denunció el director de la Comisión Ciudadana de Agua Potable y Alcantarillado (CCAPAMA) Refugio Muñoz de Luna, al señalar que los presuntos responsables no se roban nada, únicamente incurren en el delito de sabotear para que el servicio se interrumpa y no llegue a la población en estos tiempos de emergencia sanitaria y por la misma temporada de calor.

En este momento se trabaja en coordinación con la Secretaria de Seguridad Pública Municipal para detectar a los saboteadores y para contener el vandalismo se ha asignado a personal contratado por Veolia para resguardar cada uno de los pozos de esta cabecera municipal y por las noches existen patrullas en esos lugares.

Esto porque en tres semanas se han quemado dos pozos, donde los presuntos responsables no se llevaron nada, en otros casos solo han roto los cables para que el suministro se detenga y una de las zonas más afectadas ha sido el Sistema Molino que abarca las colonias Libertad, Pozo Bravo, Los Naranjos, Villa teresa, en donde habitan más de 8 mil familias.

En lo que va de este tiempo de Quedarse en Casa, dijo que la zona oriente es el principal demandante de vital líquido y el consumo se ha incrementado hasta en un 35%, sobre todo en los fines de semana en los que de acuerdo al operativo de revisión de pozos, el agua es usada por la gente para lavar su ropa, realizar aseo de la cocina, llenar la alberca portátil, etc.

Al incrementarse el consumo se han detectado también una mayor cantidad de fugas en la red hidráulica, lo cual  está siendo atendido en la medida en que es reportado por la ciudadanía o por el personal de la CCAPAMA y de Veolia, y de inmediato se procede a la reparación, apuntó.