Jorge Ricardo
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-La organización civil Mexicanos Primero calificó como una ocurrencia, una pérdida de tiempo y un «ridículo» que el Gobierno Federal busque aplicar un nuevo plan de estudios de educación básica sin tener un registro del nivel de rezago y deserción causados por la pandemia por Covid-19.
También advirtió que se ha reducido en 34 mil millones de pesos el presupuesto en infraestructura escolar y se ha quitado la alimentación de las escuelas.
«Es sumamente retórico y hasta ridículo en su arrogancia académica hablar de justicia, de colonización e interculturalidad abstractas, cuando por decisiones del Ejecutivo federal se recorta la jornada ampliada, se quita la alimentación de las escuelas, se desfonda la educación indígena y para personas con discapacidad y se descuida la educación inicial.
«Y mientras tanto, se da gusto a la soberbia de hacer nuevos libros para el último año del sexenio», afirmó Laura Ramírez, directora de activación de agentes en la organización civil.
Ramírez y el director de investigación de Mexicanos Primero, Fernando Ruiz, acusaron en conferencia que a la fecha la Secretaría de Educación Pública (SEP) no tiene un registro del rezago que causó la suspensión de clases presenciales por el Covid-19, ni una cifra exacta del nivel de deserción.
Según el anuncio de la SEP, en dos meses se espera hacer una evaluación del retraso, aunque no ha precisado qué se hará para nivelar los conocimientos en los 29 millones de alumnos de educación básica.
Tras asumir el cargo, el pasado 29 de agosto, la nueva titular Leticia Ramírez ha dicho que con el plan piloto que se implementará en unas 900 escuelas del País, se busca una educación en la que no rija «el individualismo, la competencia ni las capacidades individuales».
«Nosotros le pedimos a la SEP que hagan un diagnóstico de cómo estamos iniciando el ciclo escolar, porque no lo han hecho. No sabemos cuántos estudiantes realmente han abandonado. Tampoco, el número de escuelas que siguen con problemas para su funcionamiento adecuado.
«Lo que es un hecho es que en prácticamente la mitad de las entidades federativas van a encontrar escuelas que tienen algún tipo de problema no sólo de falta de infraestructura adecuada sino también falta de maestros», afirmó Ruiz.
El investigador aseguró que en los primeros cuatro años de la actual administración se redujo en 34 mil millones de pesos el presupuesto para la educación básica al pasar de 266 mil 864 millones 255 mil pesos en los primeros cuatro años de la Administración del priista Enrique Peña Nieto a 232 mil 455 millones.
«Esto se explica en parte porque seguimos teniendo escuelas en mal estado y porque se les ha reducido la provisión de bienes y servicios», dijo
Explicó que aunque el actual Gobierno presume que ha invertido 36 mil millones de pesos a través del Programa la Escuela es Nuestra donde el dinero se le entrega a la sociedad de padres de familia para que lo gasten como quieran, sólo se han logrado conectar a 4 mil 553 escuelas a la red de agua potable y 34 mil continúan sin ese servicio.
Los investigadores consideraron que es más urgente enfocar los recursos de la SEP en solucionar los retrasos, la falta de infraestructura y de maestros, antes que un plan de estudios que, además, calificaron como retórica.