Frida Andrade y Ma. Elena Sánchez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Con la regularización de los vehículos de procedencia extranjera introducidos de manera irregular a México, el Gobierno federal busca generar un impacto electoral, acusó ayer Gustavo Madero, presidente de la Comisión de Economía del Senado.

«Yo creo que la lógica que está tomando este Gobierno, para muchas de estas decisiones, tiene un cálculo de su impacto político, de cómo ir aumentando su aceptación y respaldo por parte de la población para las próximas elecciones.

«Y esto representa un problema serio de que si no hacemos la tarea de tener un diálogo con los ciudadanos para mejorar el ingreso, el empleo formal, el crédito, el financiamiento para adquirir bienes de consumo, automóviles, esto va a seguir sucediendo y vamos ir perdiendo esta certidumbre jurídica», expuso el panista en su participación en el Foro Automotor AMDA 2021.

El sábado pasado, el Presidente López Obrador firmó el decreto para legalizar los llamados autos «chocolates».

«Tenemos que evitar que esta entrada de autos chocolate se conviertan en una chatarrización en el país y que no se convierta en un asunto de orden delictivo. Es un tema muy delicado, muy complejo», afirmó Alejandro Armenta, presidente de la Comisión de Hacienda del Senado.

Armenta, senador por Morena, comentó que en el Congreso se revisará con cuidado el decreto, pues es importante fortalecer la industria automotriz.

Mal momento
El Gobernador de Coahuila, Miguel Ángel Riquelme, consideró que el Gobierno federal está escogiendo el peor momento para llevar a cabo la regularización de los autos «chuecos».

«No son momentos para una regularización, parece que escogen lo peor. No hay una consulta con nosotros para poderle decir en buena lid que no es momento, que si ya tenemos los vehículos adentro, bueno, tendríamos que hacerlo paulatinamente, tendríamos que evitar que se sigan internando y cerrar las fronteras al paso de automóviles chuecos y tendríamos que hacer muchas acciones», dijo el mandatario priista.

Agregó que su gobierno no está en contra de que se regularice, pero que las cosas deberían hacerse bien.