Claudia Salazar
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- La diputada del PAN María Elena Pérez-Jaén Zermeño presentó ante la Fiscalía General de la República (FGR) una denuncia para esclarecer el destino de 650 ventiladores y un millón 50 mil de mascarillas KN95 durante 2020.
De acuerdo con la acusación, estos se adquirieron al inicio de la pandemia por Covid-19, pero nunca se distribuyeron, lo que representa un daño patrimonial de casi mil millones de pesos.
Pérez-Jaén pidió que, de manera inmediata, se decrete la suspensión temporal del director del Instituto de Salud del Bienestar, Juan Antonio Ferrer, y de los altos mandos delorganismo, por su probable responsabilidad en la desaparición de los equipos y materiales médicos.
Explicó que se configuran los posibles delitos de robo, por la desaparición del equipo médico y los cubrebocas, y administración fraudulenta por parte de los servidores públicos, que a la fecha no han comprobado a dónde fueron a parar las adquisiciones.
La diputada presentó la denuncia ante la Fiscalía Especializada en materia de Combate a la Corrupción.
En la acusación, Pérez-Jaén presentó los resultados de la auditoría a la Cuenta Pública 2020 de la Auditoría Superior de la Federación, la cual reporta que sigue sin aclararse el daño causado al erario por 920.4 millones de pesos por los ventiladores y 40.5 millones de pesos por los cubrebocas.
«De corroborarse los hechos, estaríamos frente a un crimen monumental, donde autoridades se aprovecharon de la necesidad de millones de mexicanos, ignorando las consecuencias de enorme magnitud que tendrían en la vida y la salud de la gente», dijo en Aguascalientes.
Reclamó que el titular de la ASF, David Colmenares, no presente las denuncias y deje pasar el tiempo, a pesar de tener las evidencias.