Jorge Cano
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Como condición para entregar recursos a los centros de investigación públicos, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) ha propuesto quedarse con los ingresos propios que los centros obtienen y con la propiedad intelectual de las investigaciones.

Los centros de investigación e instituciones de educación pueden prestar servicios al sector privado como asesorías o estudios especializados, con los que se obtienen recursos para pagar la compra o mantenimiento de equipos.

Este año cuando un centro o instituto gana una convocatoria en el Programa de Laboratorios Nacionales, se exige en el Convenio de Asignación de Recursos (CAR) ceder estas ganancias y la propiedad intelectual por las investigaciones al Conacyt.

Además, bajo el argumento de que el conocimiento debe socializarse para tener un impacto real, la propiedad intelectual como patentes, propiedad industrial, derechos de autor obtenidas en un proyecto financiado por el Conacyt, pasarán a propiedad del mismo, dicen las cláusulas del CAR a las que REFORMA tuvo acceso.

Estas disposiciones son injustas ya que muchos centros de investigación e institutos educativos no son parte del Conacyt y han obtenido su equipamiento con recursos federales, recursos internacionales o trabajos propios, aseguran investigadores que prefirieron no revelar sus nombres por temor a represalias.

Además, argumentan que los salarios de los investigadores son pagados por los centros e institutos y que los recursos que se obtienen de servicios propios y usufructo de la propiedad intelectual, apenas alcanzan para mantener los proyectos científicos, ante recortes presupuestales.

Investigadores comentan que los directivos de distintos centros e instituciones educativas han rechazado hasta el momento las demandas del Conacyt ya que no tienen las facultades legales para ceder los recursos obtenidos de sus instituciones a otras. Esto ha retrasado la llegada de nuevos recursos.