Alfredo González
Agencia Reforma

MONTERREY, NL.- Tras casi seis años sin invertir en nuevas líneas de transmisión y distribución de electricidad, de las que CFE tiene el monopolio, y con normativas ideológicas que obstruyeron la generación eléctrica privada, la llamada Cuarta Transformación ya fundió al Sistema Eléctrico Mexicano que tendrá «apagones» por lo menos los próximos cuatro veranos, coincidieron especialistas del sector.
El Sistema Interconectado Nacional (SIN) entró el martes en estado operativo de emergencia, declarado así por el Centro Nacional de Control de Energía (Cenace) durante 48 minutos a partir de las 17:04 horas, pues la reserva eléctrica se colocó por debajo de límite de tolerancia.
Víctor Ramírez Cabrera, socio de la consultora P21 Energía, refirió que, desde 2019, hubo advertencias de distintos sectores sobre lo que iba a suceder con la política energética del actual Gobierno.
«La única explicación es que la manejaron con un criterio ideológico y ahora aquí están los resultados, y así vamos a estar al menos hasta el 2028 aunque cambien las cosas con el próximo Gobierno», apuntó.
Los expertos coinciden en que aun cuando la política energética cambie, y gane quien gane en las elecciones federales, ya son irreversibles las interrupciones del suministro eléctrico al menos por los próximos cuatro veranos.
«Para revertir esta situación tienen que pasar alguna de estas tres cosas: construir nuevas plantas de generación, subestaciones, líneas de transmisión y de distribución; interconectar las centrales de generación de privados ya terminadas, y reducir a la fuerza el consumo de electricidad con apagones controlados», indicó.
La demanda del fluido eléctrico alcanzó el martes por la tarde los 48 mil 472 megawatts mientras que la generación neta estaba en un nivel inferior con sólo 48 mil 403 megawatts disponibles.
Jorge Arrambide Montemayor, titular del Comité de Regulación del Cluster Energético de Nuevo León, explicó que las «olas de calor» como la que vive el País, generan alta demanda eléctrica y agota la reserva que nunca debe ser inferior al 6 por ciento, pues ya implicaría una Emergencia Operativa, que es lo que sucedió este martes.
«Se decreta un estado operativo de alerta y eso lo que implica son apagones, para evitar que la demanda siga subiendo, pues si rebasa la oferta de generación habría un colapso en cadena y un megaapagón».
Federico Muciño, director de la consultora energética Epscon, calificó la situación de la Red de Transmisión como la más crítica en toda la historia.
«En la zona noreste aun somos superavitarios en generación eléctrica, pero el problema es a nivel sistema porque faltan de líneas de transmisión para llevar la luz a donde la demandan, no hay interconexión suficiente», añadió.
Guillermo García Alcocer, ex comisionado presidente de la Comisión Reguladora de Energía (CRE), advirtió en una reunión con el Cluster Energético de Nuevo León que el promedio anual de inversión de la CFE en generación durante los últimos cinco años fue de 700 millones de dólares, cuando el requerimiento era de 4 mil 200 millones para generar 3.5 Gigawatts sin considerar el nearshoring.
Con la inversión por el nearshoring la necesidad sube a 5 mil 400 millones de dólares anuales de inversión para generar 4.5 Gigawatts.