Desde el arranque de las campañas políticas el pasado 19 de abril, la Comisión Ciudadana de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Aguascalientes tiene contabilizados cinco sabotajes a pozos citadinos, porque no se han robado nada, sólo afectan los equipos, en perjuicio de la prestación de servicio en 29 colonias, lo que termina por impactar negativamente a centenares de familias.

Ante esta grave situación, la CCAPAMA procedió, desde ayer, a un Operativo de Vigilancia Privada, junto con la Secretaría de Seguridad Pública Municipal, para mantener monitoreados y vigilados 95 pozos, con el fin de evitar que sean vandalizados o saboteados, puesto que la mitad de ellos es infraestructura elemental para que no colapse el servicio de agua potable en la ciudad capital.

Un total de 45 pozos es el que, frecuentemente, es vandalizado por los infractores de la ley, pero hay otros 50 que son punto central para que haya agua en el municipio capital y, precisamente, esta infraestructura entra en un proceso de ser cuidada por Seguridad Privada y la policía capitalina, y no se permitirá que, por tema electoral, haya gente que dañe la red de agua potable.

De enero al 15 de abril pasado, se registraba uno o dos casos de vandalismo por semana, sin embargo, el mismo día en que empezó el proceso electoral de diputados federales, se agudizaron los eventos, con el sabotaje en un pozo nuevo que, ese mismo día, iba a ser puesto en servicio a favor del fraccionamiento de Colinas del Río, lo cual no sucedió.

En ese pozo, se invirtieron 12 millones de pesos para mejorar la prestación del servicio en esa zona citadina, pero, tras el sabotaje, se tuvieron que gastar otros 350 mil pesos para reponer el equipo destrozado, aunque todavía no entra en operación, y no se ha podido reforzar la zona Poniente.

Los otros cuatro pozos saboteados se localizan en el pozo 128, que abarca 17 colonias como El Molino, Ramada, Rosedal, Constitución, Residencial Altaria, Villa Italiana, Libertad, Naranjos, Parras, Pozo Bravo, Rinconada Pozo Bravo, Soberana, Talamantes Ponce, Villa Teresa, Villas de la Convención, entre otras.

Otro sabotaje afectó a toda la colonia de Guadalupe Peralta; otro fue el pozo 59, que abarca cinco colonias: San Ignacio, Ex Hacienda San Ignacio, Granja de Hacienda Nueva, Rinconada de Guadalupe y Playa de Guadalupe. Y el último fue en la zona de Independencia, Rinconada, fraccionamiento Nueva Rinconada, Villas del Vergel y El Plateado.