Mariana Quintero
Agencia Reforma

GUADALAJARA, Jalisco.- En una visita que el Cardenal Francisco Robles Ortega realizó esta semana al norte de Jalisco, casi en el límite con el estado de Zacatecas, fue detenido en dos ocasiones por retenes del crimen organizado.
«Fui detenido por retenes, y obvio que son retenes del crimen organizado y le exigen a uno decir de dónde viene , a dónde va, a qué se dedica y qué hace. Lo que yo digo es por qué, con qué autoridad un grupo del crimen organizado te obstruye, te detiene y te investiga», lamentó el también Arzobispo de Guadalajara, quien descartó alguna agresión o amenaza por parte de estos grupos.
«Eso es lo ordinario, no es la primera vez que pasa y están establecidos esos retenes ahí, con armas gruesas, con armas largas», abundó.
Ayer, REFORMA publicó que el Obispo de Zacatecas, Sigifredo Noriega Barceló, también fue detenido en un retén en su paso por Jalisco cuando se dirigía a visitar comunidades pertenecientes a la Diócesis ubicadas en Huejuquilla, también en el norte de la entidad.
«Es lamentable el clima de violencias que se percibe, como en crecida, como en aumento. El percance que le sucedió al señor obispo, no debemos acostumbrarnos, pero es el pan de cada día», dijo Robles Ortega al respecto.
Mencionó que incluso en algunas zonas del norte de Jalisco para realizar las fiestas patronales, por ejemplo, deben tener autorización de la «plaza» y darles parte del dinero obtenido en el festejo.
«Las autoridades tienen en primerísimo lugar dar seguridad y protección a los ciudadanos, a la integridad de su vida, de su persona y de sus bienes. Eso es deber del Wstado», opinó el Cardenal sobre el papel del Gobierno.