Claudia Guerrero
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Aunque el presidente Andrés Manuel López Obrador ofreció que al cumplir el segundo año de su Gobierno quedarían sentadas las bases de la llamada Cuarta Transformación y que el sistema de salud operaría como en Dinamarca, la realidad se impone.
En dos años de Gobierno, el Mandatario acumuló poder para hacer cumplir sus decisiones y concentró recursos públicos, como con la extinción de fideicomisos por 68 mil millones de pesos, para sus proyectos prioritarios.
El aspecto más complejo en la actual gestión, como admitió ayer López Obrador, ha sido la crisis provocada por la pandemia de Covid-19, que hasta ayer había cobrado la vida de 105 mil 940 personas.
“Lo más difícil ha sido la pandemia, además muy doloroso, es lo que más nos ha afectado; en segundo lugar, pero muy distante, la crisis económica; y en tercer lugar, los ataques en los medios y la reacción conservadora”, resumió ayer el Mandatario.
Las decisiones más importantes del Mandatario han tenido eco en las cámaras del Congreso, donde de 29 reformas enviadas, más del 65 por ciento han sido aprobadas, como la obligatoriedad en la Constitución de los apoyos sociales y la prohibición de la condonación de impuestos, entre otros.
Además, el Poder Judicial también lo ha escuchado avalando la consulta contra los ex presidentes y rechazando cientos de amparos que pretendían frenar la construcción del aeropuerto en Santa Lucía y el Tren Maya.
Por otro lado, en materia de seguridad se han registrado 31 mil asesinatos y el 2020 se perfila a ser el año más violento.