Abel Barajas
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- El panista Francisco Javier García Cabeza de Vaca amasó una fortuna millonaria de 951 millones de pesos, según documentó la Fiscalía General de la República.
Como Gobernador de Tamaulipas, añade la Fiscalía, Cabeza de Vaca ha encabezado una organización criminal para lavar dinero a través de contratos públicos otorgados a sus socios.
En su solicitud de desafuero a la Cámara de Diputados, de 103 páginas, la FGR documenta el historial de Cabeza de Vaca desde antes de ser alcalde de Reynosa hasta sus años de Gobernador. Puntualiza que en 2016, el ahora imputado de delincuencia organizada declaró poseer bienes por 50 millones de pesos.
Sin embargo, la dependencia documenta la adquisición de restaurantes, galerías de arte, residencias, ranchos, cuentas bancarias que denomina como “caudal de bienes ocultos” cuyo valor asciende a 951 millones de pesos.
Es decir 900 millones de pesos más que lo declarado.
“Durante el periodo de 2016 a 2019 el investigado Francisco Javier García Cabeza de Vaca, en su calidad de Gobernador del Estado de Tamaulipas, conformó una organización y diseñó un esquema que fue operado desde el interior del propio gobierno de esa entidad con la intención de beneficiar a familiares y terceros con recursos públicos, a través de licitaciones, para posteriormente dispersarlos a través de personas morales, socios y beneficiarios directos para blanquear dichos recursos”, afirma la FGR.
El dinero obtenido de las operaciones presuntamente ilícitas fue dispersado por el mandatario en cuentas bancarias de siete familiares y la empresa Productora Rural y Agropecuaria Regional Cava S.P.R. de R.L.
En la imputación, la Fiscalía expone que de 2016 a 2018 la administración de García Cabeza de Vaca otorgó tres contratos por más de 56 millones de pesos a dos empresas de Baltazar Higinio Reséndez Cantú, de quien advierte tiene señalamientos de lavado de dinero por parte de autoridades estadounidenses.
No obstante esos contratos, Reséndez Cantú, no reportó ingresos al SAT, es decir declaró en ceros.
El contratista, documenta la Fiscalía, transfirió a su vez entre marzo y abril de 2018, 33 millones 553 mil pesos a Juan Francisco Támez, accionista mayoritario de T Seis Doce, una empresa fachada, sin domicilio fiscal real, sin reporte de ingresos entre 2014 y 2018, que si bien tiene registro ante el IMSS no reporta empleados.
En el año 2019, según la pesquisa, Cabeza de Vaca sin tener documentado una relación comercial con la empresa T Seis Doce recibió de ésta varios depósitos millonarios.
La empresa T Seis Doce, dice la FGR, “habría sido constituida con la única finalidad de que los recursos transitaran a través del sistema financiero, simulando operaciones comerciales para darles apariencia de licitud y posteriormente incorporarlos a la economía nacional”.
Además, la FGR imputa a Cabeza de Vaca una defraudación al fisco de al menos 6 millones 511 mil 77 pesos.