Luis Muñoz Fernández

El Diccionario de la Lengua Española considera “acojonar” una palabra malsonante que significa “acobardar, impresionar profundamente o dejar estupefacto”. Es de uso habitual en España y hace referencia a los testículos o cojones, como se les nombra coloquialmente en aquel país. Así que, “estar acojonado” significa tener miedo, verse acobardado por algo o por alguien. Algo parecido a lo que significa “traerlos de corbata”, otra expresión que relaciona el temor con las gónadas masculinas.

Campofrío es una empresa originalmente española, hoy multinacional, que elabora productos cárnicos, una de las cinco más importantes del mundo. Cada año por estas fechas realiza un anuncio que gira en torno a un tema que al final da oportunidad para mostrar algunos de los productos de la empresa. El tema cambia cada año y en este 2021 trata del temor, de la incertidumbre que priva en todo el mundo desde hace dos años por la pandemia. Se titula precisamente “Acojonados”: https://www.youtube.com/watch?v=SK70CCDKPRI

El protagonista de este anuncio es Karra Elejalde, actor, guionista y director vasco, conocido en México por su interpretación en la película “Ocho apellidos vascos” (2014). En “Mientras dure la guerra” (2019) encarnó magistralmente a Miguel de Unamuno. En el “spot” de Campofrío se escucha la voz de Elejalde mientras vuelve a su casa envuelto en sombríos pensamientos por el riesgo de contagiarse de coronavirus. Así, evita al máximo el contacto humano, abjura de la tecnología que nos vigila y decide no celebrar la navidad porque nada hay que festejar.

Solo frente al televisor, en el que en ese momento pasa un informativo con las últimas noticias de la erupción del volcán Cumbre Vieja en las Islas Canarias, escucha a una de las afectadas que expresa su orgullo por la solidaridad de los habitantes de La Palma y su deseo de sobreponerse a la tragedia: “porque quiero, porque creo que es importante y porque la vida sigue”. Emocionado hasta las lágrimas, el gruñón de Elejalde reflexiona y decide abrazar la vida, a sus amigos y reanudar la relación con su pareja. Al final, dice: “Lo que más me acojona, es que se nos olvide que vivir es acojonante”.

Aunque con un propósito comercial, el anuncio toca un punto clave de hoy: ¿cómo tenemos que vivir cuando estamos comprobando que el dichoso virus, lejos de irse, se vuelve más contagioso?

La respuesta apunta al valor, eso que está a medio camino entre el miedo y la temeridad. Creo que nos las ingeniaremos para vivir plenamente, aunque sea revacunados y con cubrebocas.

Comentarios a: cartujo81@gmail.com

 

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