Tras la reanudación de las actividades escolares presenciales, después de año y medio de que la pandemia por COVID-19 obligara a las autoridades a cerrar las escuelas para evitar mayor riesgo a la salud, principalmente de los estudiantes, la Diócesis Católica de Aguascalientes se expresó a favor del regreso a los planteles educativos, al considerar que ya era tiempo de que las clases se impartieran de esa forma.
El vocero de la Diócesis, Rogelio Pedroza, consideró como acertada la decisión de retomar las clases presenciales, al tratarse de una actividad indispensable tomando en cuenta las complicaciones de estudiar a distancia en algunos, en los cuales ambos padres de familia trabajaban y complicaban que los menores pudieran tener la orientación requerida para su formación. Si bien las condiciones sanitarias en las cuales se encuentra Aguascalientes no son las ideales, al encontrarse en fase naranja, se convierte en un reto en el cual para salir bien librados es necesaria la responsabilidad activa desde los padres de familia, alumnos y personal docente involucrado.
Finalmente, el sacerdote precisó que es necesario que las medidas sanitarias y el orden imperen en todo momento, y acostumbrarse a las disposiciones que vayan surgiendo hasta alcanzar la normalidad.
“Yo creo que se tiene que dar un paso para que se vaya dando poco a poco una vida normal. Tenemos noticias de depresión, estrés ansiedad de que ya no se puede continuar así. Tenemos que cuidar que todos los ambientes estén de mejor manera para no arriesgar la salud”, expresó.