A un año en que una parte importante de la industria de la construcción quedó paralizada ante el arribo de la pandemia, hubo empresas que tuvieron la oportunidad de continuar porque tenían obras pendientes, pero, en general, el 2020 fue un mal año para el grueso de los que son parte de este sector, pues el paro intermitente, o permanente, llevó a la pérdida de cinco mil empleos, de los cuales se lograron recuperar tres mil al cierre del año y, en el primer trimestre, se mantuvieron oscilantes.
El presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción, Ángel Palacios Salas, resaltó que, si bien en lo que va del año han logrado mantenerse activos, ha sido gracias a las pequeñas obras estatales y en parte a que las obras privadas tampoco se han agotado.
A estas alturas, ya varias dependencias pusieron en operación sus recursos al haber concursado una serie de obras que han quedado en empresas locales, en tanto que se han mantenido algunas licitaciones de inversión privada, lo que permitirá mantener el impulso al sector, además de crecer y fomentar la generación de fuentes de trabajo, y propiciar la derrama económica.
En cuanto a trabajo, en la actualidad, la mayoría de las empresas está en condiciones de mantenerse trabajando, tanto con obra pública como privada, y “estamos pugnando para que las diferentes dependencias continúen con las licitaciones, pues mantener activa la construcción mueve la maquinaria económica de las áreas involucradas con nosotros”.
Palacios Salas, de igual forma, comentó que, de momento, en lo que tienen incertidumbre es en cuanto al costo de los materiales de construcción, sobre todo el acero, pues éste se ha incrementado en su precio internacional y ha repercutido en el país, no obstante, las empresas todavía están en condiciones de solventar el costo de producción, el cual se ha incrementado un 3% aproximadamente, “pero esperamos que la situación no se prolongue y que sea sólo un tema de especulación, pues no hay escasez de este insumo”.
También, en algunos casos, han tenido dificultades para la adquisición de tuberías de PVC, pues este material es de importación, pero “esperamos que esto sea pasajero y tienda a normalizarse”, finalizó.