Antonio Baranda y Claudia Guerrero
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-El Presidente Andrés Manuel López Obrador dijo estar dispuesto a aceptar cambios en la iniciativa de reforma eléctrica siempre y cuando no se afecte la rectoría de CFE en el manejo de dicha industria.

«Pues sí (aceptaría que se le hicieran cambios) siempre y cuando se mantenga la esencia de la iniciativa. ¿Cuál es la esencia de la iniciativa? De que la industria eléctrica sea una industria estratégica propiedad de la Nación, de todos los mexicanos y que la generación, la distribución de la energía eléctrica, no tenga propósitos de lucro.

«Si eso se sostiene, la rectoría del Estado en el manejo de la industria eléctrica, adelante (con los cambios a la iniciativa)», comentó López Obrador.

En conferencia en Palacio Nacional, el Mandatario federal dijo que, si no defienden la reforma eléctrica, el País estaría regresando al pasado y aseguró que la inversión no se irá como ha acusado la Oposición.

«Bueno, eso es regresar al pasado si actuáramos cruzados de brazos, lo que no queremos es que sigan robando, dicen ‘se va la inversión’, no se van. La iniciativa plantea que el Estado se quede con el 54 por ciento y la IP con el 46. ¿Saben cuánto es esto? Toda la electricidad que se consume en Argentina.

«Deberían estar agradecidos, nada más que no tienen llenadera, se quedaron con la costumbre de robar a manos llenas. Tiene que haber orden, la política se inventó, entre otras cosas, para poner orden en el caos», aseveró.

López Obrador afirmó que en el periodo neoliberal lo único que se buscó era la privatización y saquear a costa del pueblo.

«La reforma eléctrica conviene al País y es la oportunidad de que la Comisión Federal de Electricidad se fortalezca, que es una empresa pública, porque lo que buscaba el neoliberalismo, los corruptos, era destruir las empresas públicas, privatizarlo todo, convertir lo público en privado, socializar pérdidas y privatizar ganancias. No les importaba el pueblo, el propósito era saquear, robar, hacerse grandes con la riqueza mal habida», finalizó.