Frida Andrade
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- La industria automotriz en México enfila a la producción de autos cero emisiones pero su reto está en lograr procesos libres de carbono antes de 2040.
Al ser el sexto productor de vehículos, su transformación debe ser rápida, con métodos de producción amigables con el medio ambiente o el País no será destino de grandes inversiones, advirtió Harald Gottsche, presidente de BMW Group Planta San Luis Potosí.
«Estamos obligados a incluir las energías limpias en nuestros procesos productivos», detalló el directivo.
Del total del consumo energético en el País, la producción de autos gasta menos del 1 por ciento, pero la conducción sólo de autos particulares representó el 36 por ciento de todo el consumo de energéticos en 2020, aun cuando fue un año de poca movilidad, explicó Ulises Cano, investigador del Instituto Nacional de Electricidad y Energías Limpias (INEEL).
A nivel mundial, BMW busca reducir en 2030 un 80 por ciento de emisiones totales de CO2 de sus plantas.
Actualmente, para la de San Luis Potosí tiene más de 17 mil paneles solares con una superficie de 71 mil metros cuadrados; lo que se genera equivale a abastecer mil 945 hogares promedio durante un mes, informó Harald Gottsche, presidente de la planta.
En tanto, la planta de Mazda en Salamanca, Guanajuato, ha disminuido durante los últimos cinco años su consumo general de energía en alrededor de 50 por ciento y específicamente en un 24 por ciento por vehículo producido.
«Alrededor del 14 por ciento de la energía que se utiliza en nuestra planta es energía limpia y se usa en todos nuestros procesos. Además, las luces exteriores de la planta funcionan a través de paneles solares», informó la compañía.
«Nuestro plan es alcanzar la neutralidad de carbono para el año 2035», apuntó.