El Municipio de Jesús María trabaja en un programa permanente de bacheo de calles y avenidas, lo cual ha mejorado sustancialmente las obras gracias a la planta de asfalto, teniendo un impacto positivo en la movilidad y la calidad de vida de los ciudadanos. Así lo informó el secretario de Obras Públicas Municipales, Marco Licón Dávila.
El funcionario municipal destacó el compromiso continuo del municipio con la mejora de la infraestructura vial. Señaló que el programa de bacheo ahora es permanente, y planean expandir las cuadrillas, así como implementar un laboratorio de control de calidad en la planta de asfalto para asegurar la eficacia y durabilidad de las reparaciones.
Licón Dávila resaltó que las cuadrillas se han especializado en abordar baches profundos, utilizando técnicas especializadas que incluyen la «extracción completa del bache», reparación con estructuras de grava y tepetate, y el sellado con asfalto caliente, cuyos métodos han demostrado ser efectivos y duraderos.
Además del bacheo, mencionó un producto innovador llamado fresado, derivado de la emulsión del asfalto, que se está aplicando en terracerías. Aunque no está directamente relacionado con el bacheo, este producto ha contribuido significativamente a mitigar problemas al caminar sobre tierra suelta, especialmente durante épocas de lluvia.

INVERSIÓN CLAVE. El titular de Obras Públicas Municipales destacó la importancia de la planta de asfalto adquirida por el presidente municipal, José Antonio Arámbula López, hace nueve meses. Esta ha transformado la dinámica del bacheo en el municipio, pasando de una producción inicial de cuatro metros cúbicos diarios a una cifra de 15 a 20.

«Anteriormente, el suministro de asfalto por parte de empresas proveedoras se veía afectado por la priorización de sus propios proyectos, dejando a Jesús María en un lugar secundario. Ahora, con la planta en funcionamiento desde las cinco de la mañana, se ha mejorado la capacidad de respuesta…» Marco Licón Dávila