Al informar que el Gobierno Estatal heredará al nuevo gobierno reservas territoriales con un valor superior a cinco mil millones de pesos, ubicadas principalmente al oriente y al sur de la mancha urbana, el director del Instituto de Vivienda, Gustavo Báez Leos, señaló que el problema de paracaidismo es significativo en el estado y por ello cada vez que se recupera una casa se entrega a alguien que la requiere.
Aseveró que si una vivienda se queda deshabitada durante una semana, de inmediato la invaden personas para utilizarlas como picadero o para otras actividades irregulares. De hecho, dijo, el IVSOP se tienen rastreados cuando menos 20 líderes que detectan a las viviendas que quedan solas tras un proceso de desalojo y enseguida meten a su gente a esos lugares, dentro de una figura jurídica de invasión.
En este momento, el Instituto de Vivienda cuenta con una cartera de 20 casas en proceso de liberación tras su invasión con la finalidad de poderla entregar a personas que realmente la necesiten para vivir en ellas, no para realizar prácticas ilegales.
Para evitar el crecimiento de estas prácticas, apuntó que el IVSOP tiene cuidado con sus reservas territoriales para que la gente no se asiente irregularmente en ellas y luego impulsen la ocupación de las mismas. Por eso se mantiene una vigilancia en la enorme cantidad de predios distribuidos en todo el estado.

ZONA DISPONIBLE. Una de las principales reservas territoriales del Gobierno Estatal se localiza en Peñuelas, con más de 1,700 hectáreas, así como una extensión considerable de terreno en la zona baja del Cerro de los Gallos. También se cuenta con un banco de proyectos importante con predios ubicados a la salida de la carretera a San Luis Potosí, con terrenos como El Soyatal y La Rivera.