Mario Abner Colina 
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Andrómaca de Escitia, o Andy para sus amigos, es tan vieja que ha visto nacer y caer imperios, líderes, filosofías, religiones. Tiene muchas vidas vividas y demasiado dolor y soledad dentro de sí.
Interpretada por Charlize Theron (Más Max: Furia en el Camino), la mujer lidera a un pequeño grupo de inmortales como ella. Juntos llevan siglos aceptando misiones peligrosas, que otros calificarían de suicidas, y que a la postre generarán un bien para la humanidad.
Pero en el mundo moderno, del siglo 21, con cámaras por doquier, ni las acciones del equipo ni sus habilidades pasan desapercibidas. Así que hay gente poderosa, y más letal de lo que Andy se imagina, que quiere hacerse con ellos por mero negocio.
La Vieja Guardia, nombre de la superproducción que estrena Netflix el viernes, es la adaptación de la novela gráfica homónima de Greg Rucka, que lidia con temas como trascendencia y multiculturalidad, todo vestido de una acción sin freno.
“Esta película es relevante. Habla de la condición humana y cómo luchamos para mantenerla, habla de humanidad, de bondad y maldad, y cómo nos movemos en la sociedad”, señala Theron en una videoconferencia.
“Nunca pensamos lanzar esta película durante la pandemia, y si bien puede parecer trivial porque lo esencial ahora es salvar vidas, creo que esta historia y narrativa son inspiradoras y otorgan algo para el alma”.
No sólo La Vieja Guardia es un espectáculo visual protagonizado por personajes con habilidades sorprendentes, también tiene discurso social, dice su directora, Gina Prince-Bythewood (Love & Basketball).
“Amo esta película porque tuvimos la oportunidad de poner al frente a una actriz afroamericana y mostrarla al mundo como heroína. Es algo que Hollywood no hace y la gente no suele tener la oportunidad de ver. Es absolutamente importante”, asegura la cineasta, quien jamás había hecho una cinta de alto presupuesto.
Se refiere a Kiki Layne, reconocida por el drama Si la Colonia Hablara, quien encarna a Nile, una militar estadounidense que descubre que no puede morir.
Andy y los suyos, quienes se creían solos, ven su llegada como algo que revolucionará su mundo.
Rucka, además de ser el autor de la novela gráfica junto con el ilustrador Leandro Fernández, escribió el guión del filme. Su misión, dice, fue trasladar la esencia de su historia, aunque dándose ciertos lujos.
Entre ellos, que en pantalla pudiera verse a Andy destrozando enemigos blandiendo un hacha de batalla, su favorita, heredera de las tribus de jinetes de Eurasia.
“Creo que no había visto peleas con un hacha así desde El Señor de los Anillos. Fue cool”, opina.
Sobre la génesis de La Vieja Guardia, el también creador de historias de Batman y Mujer Maravilla cuenta que se remonta a hace algunos años, cuando murió su padre.
“Me cuestionaba por qué mi padre tuvo que morir. Estaba tratando de reconciliar su fallecimiento, y buscaba respuestas, como un niño. Así es en La Vieja Guardia: proveo preguntas, no respuestas”.

ASÍ LO DIJO
“Charlize se sumó al proyecto porque necesitábamos no sólo a una buena actriz, sino a una que pudiera con toda la carga física requerida y también mostrara este desasosiego del personaje”.
Gina Prince-Bythewood, directora.