Las autoridades del sector salud esperan que la cresta de la pandemia sea en la segunda semana de mayo, por lo que su descenso sería en lo que resta del mismo mes y a partir de junio comenzar el regreso a la normalidad, por lo que bien podría ser un valioso auxiliar para el sector hotelero que se contrate varias de sus instalaciones como auxiliares de los hospitales.

Aunque existe un convenio con los servicios privados de salud, se debe tener un “colchón” para que la demanda no se desborde y ahí es en donde entrarían los hoteles y moteles que en todo lo que va de abril han estado inactivos, inclusive casi una veintena cerró sus puertas.

El gobierno del estado ha sido solidario con diversos sectores de la economía, al determinar una serie de estímulos financieros que les permita enfrentar esta sequía de ingresos, por lo que en el caso de los hoteles se pueden adaptar para recibir enfermos de padecimientos distintos al Covid-19 y que requieren estar internados.

En este ramo 600 empleos directos están detenidos y si se lograra el acuerdo de utilizarlos como apoyo de los nosocomios habría una entrada económica que en gran medida ayudaría a amortiguar la etapa que se vive.

Las esperanzas que había en la Federación se diluyeron el pasado 5 de abril, luego de escuchar el mensaje del presidente Andrés Manuel López Obrador, que dejó fuera de su antena cualquier apoyo para los micros, pequeños y medianos empresarios, por lo que sólo les queda la autoridad local que ha sido receptiva a este sentido.

La presidenta de la Asociación de Hoteles y Moteles de Aguascalientes (AHMA), Gloria Romo Cuesta, subrayó que la mejor etapa de cada año es la Feria Nacional de San Marcos, pero esta vez ya se perdió, por lo que sólo queda remontar la pendiente hasta lograr un cierto equilibrio, que no va a ser fácil debido a que actualmente se hacen gastos en mantenimiento sin que exista un ingreso, por lo que existe la posibilidad de que algunas hospederías ya no abran.

Para evitar que se llegue a ese paso se debe incluir a este medio en los créditos blandos y con un plazo de pago a dos o tres años y sobre todo que se le considere como auxiliar del sector salud, lo que ayudaría enormemente para mantener vigente los negocios.

EN ALERTA

A raíz de la suspensión de actividades productivas han surgido en el mercado un sinnúmero de invitaciones para que a título individual o empresarial se solicite créditos, lo que para el representante estatal de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), Ignacio Villanueva Chávez, se debe actuar con mucho cuidado.

Recomienda que es importantísimo tener presente la capacidad de pago presente y futura para no poner en riesgo el negocio o las propiedades, para ello en el portal de la Condusef se encuentra información que le permita al interesado determinar si está en posibilidades de solicitar el crédito personal o de nómina, tarjeta de crédito, automotriz o hipotecario, además de tener presente que cuando hay un período de gracia de 4 o 6 meses, una vez que comienza a pagar se integran los intereses que se generaron durante ese período.

 

UNA TRAS OTRA

Cuando aun no se disipa la polvareda que levantó la agresión que sufrieron unos extranjeros a manos de unos individuos de horca y cuchillo habilitados como policías en Calvillo, ahora son tres agentes ministeriales los que dieron la nota, al golpear salvajemente a un adolescente, al grado que tuvo que ser internado en un hospital.

Se podrá alegar que era “sospechoso” de una falta y por eso procedieron a su aprehensión, sin embargo aún habiendo cometido el peor de los delitos, nada, absolutamente nada, faculta a los policías de cualquier corporación a darle una paliza a un detenido. Su obligación es aprehenderlo y de inmediato ponerlo a disposición de la autoridad competente.

Esta vez sucedió el miércoles pasado con un jovencito de 16 años que platicaba con un amigo en el fraccionamiento Morelos. Cerca de ahí hubo un problema entre vecinos y uno de ellos lanzó un balazo que  dio en un vehículo, sin que hubiera heridos, sin embargo esto generó la movilización policíaca y durante las “investigaciones” que realizaron los agentes ministeriales los llevó a donde se encontraban los muchachos, por lo que uno de ellos se asustó y empezó a correr, siendo alcanzado y de inmediato recibió tal golpiza que los vecinos reclamaron su actitud, por lo que lo bajaron de la patrulla y lo dejaron en plena calle, de donde fue levantado por una ambulancia para internarlo en el Hospital General de Zona Número 1 (HGZ.1) del IMSS.

Como se estila en estos casos, la Fiscalía General del Estado anunció que un agente del Ministerio Público de Hospitales de la Vice Fiscalía de Investigación del Delito abrió una carpeta de investigación “para determinar el grado de responsabilidad de los involucrados”.

Las lesiones 1que le provocaron al jovencito son internas, sin que exista una razón para se hubieran ensañado tan cruelmente; hay que tener en cuenta que hace unas semanas otro de sus elementos protagonizó un zafarrancho en una cantina para ello utilizó el arma de cargo y el vehículo oficial.

El argumento de quienes defienden los procedimientos policíacos es que los excesos se deben a la “adrenalina” del momento que viven, lo que de ser así significa que mentalmente no están capacitados para estar en alguna corporación, porque aún en las circunstancias más difíciles deben actuar con sangre fría y tener siempre presente que el uniforme o la placa no los autoriza para hacer cera y pabilo de los ciudadanos.

Más allá de la sanción que se imponga – si es que lo hacen -, lo verdaderamente urgente es hacer una revisión minuciosa  de los procedimientos que hay en la policía ministerial, teniendo en cuenta que sigue vigente el asunto de varios de ellos que se encuentran en prisión por la desaparición de un pepenador, también el del director de la policía de El Llano que asesinó a tiros a una habitante del lugar y el de un policía preventivo de Aguascalientes que también mató de cuatro balazos a una persona.

Algo está mal al interior de los cuerpos de seguridad, por lo que bien harían los titulares de cada uno en hacer una revisión de las tácticas que utilizan, que de entrada es indebido colocar las esposas a todos los que detienen y luego trasladarlos en la batea de las camionetas habilitadas de patrullas, violando los más elementales derechos humanos ya que se les exhibe públicamente como delincuentes cuando ni siquiera han sido puestos a disposición de una autoridad, por ello el temor que sienten los habitantes cuando ven que se acerca una de esas unidades, ya que no se sabe cuáles son las intenciones que tienen.

DE COLOFÓN

Para cerrar el comentario sobre los cuerpos de seguridad hay un asunto que no acaba de cuadrar y se refiere a los motivos que existen para que antes de arribar una ambulancia a un hecho lo hace un patrulla, motopatrulleros o ciclopolicías, que después de analizar lo ocurrido y de interrogar a los presentes el elemento solicita la presencia de los paramédicos, cuando lo lógico es que sean éstos los primeros en llegar. Se pierden minutos valiosísimos entre lo sucedido y el auxilio que se presta, ya que primero hay que llamar a los teléfonos de emergencia, en donde el operador pregunta los pormenores y una vez que constata que es un aviso verídico lo comunica a una de las centrales de ambulancias para que una de las unidades haga acto de presencia, al mismo tiempo se desplazan vehículos policíacos que por lo general llegan antes. Si el propósito es salvar vidas se tiene que actuar con la premura que el caso amerita y regresar a la antigüita, en que bastaba con que se comunicara a la Cruz Roja para que en poco tiempo estuvieran ahí los socorristas, hoy todo son protocolos y cada quien los cumple de acuerdo a su propio manual, lo que para los heridos, sus familiares y aún los testigos es un tormento ya que hay nadie debe intervenir por propia voluntad.