Taberneros de Aguascalientes apoyarían la decisión del Gobierno Estatal de cerrar las cantinas y bares de nueva cuenta, como medida preventiva ante la pandemia por COVID-19, dado que en los últimos días se han disparado los contagios y fallecimientos por esta causa en la entidad, pero también piden que cierren los expendios de vinos y se prohíba la venta de bebidas embriagantes en tiendas de conveniencia, supermercados y abarrotes.

Darinel Suárez, integrante de la mesa directiva de la Asociación de Bares y Cantinas de la entidad, en la que están adheridos alrededor de 120 establecimientos, manifestó que esta determinación “ya la esperábamos casi desde la semana pasada, pues se había advertido la aglomeración en algunos lugares y esto realmente nos pega”.

La situación es lastimosa para los empresarios del ramo, toda vez que bares y cantinas habían estado operando, desde el permiso de reapertura después de la inactividad por cuarentena, al 50% o menos, “apenas hemos salido con los gastos, además, también estamos descansando a la mitad de los trabajadores”.

Resaltó que no están en contra de que se emita el decreto para el cierre de antros, cantinas y bares, pero “pienso que si jalamos parejo, sería conveniente que también cerraran las tiendas de vinos”, empezando por las más grandes y las cadenas de conveniencia, “estaremos parejos así, porque no tiene caso que cierren las cantinas y tengan abiertos los expendios para que la gente siga haciendo sus fiestas”.

A esto también se debería sumar la exigencia de cerrar mercados y tianguis, pues desde su punto de vista también son un foco de infección; “mientras nosotros estábamos cerrados, los tianguis operaban normal y la gente se paseaba como si fuera domingo de Feria”.

Insistió que los cantineros estarán a favor del decreto, siempre y cuando esta nueva cuarentena se generalice a todo lo que pudiera generar un riesgo de contagio.

Por su parte, el propietario de otra cantina de tradición, consideró que es preocupante la situación y en el caso de su giro, “estamos entre la espada y la pared, pues sabemos del riesgo sanitario, ya todos tenemos al menos un conocido que está enfermo o inclusive que ha fallecido por esto, y sabemos que la enfermedad no es un juego, pero cerrar de tajo es complicado, aunque tal vez necesario”.

En su caso, comentó que desde la reapertura a finales de junio, hay días en que en un medio turno que son 6 horas, no llega ni un cliente, “desde el punto de vista económico es un problema, pero entiendo la posición del Gobierno de cuidar la salud, y es que la pandemia se ha vuelto preocupante, todo por la falta de responsabilidad de la gente”.