En toda sociedad las normas de convivencia las dictan quienes tienen el poder y que luego obligan su obediencia a los habitantes en general, con lo que se evita que cada quien vaya por su libre albedrío, sin embargo hay criterios que invitan a no ser aceptadas, o a su quebrantamiento cuando se consideran injustas.

El caso más visible está en las líneas amarillas y rojas que pintan las autoridades municipales, para supuestamente evitar que alguien se adueñe de un espacio que le pertenece a todos, sin embargo se abusa al hacerlo en colonias alejadas de la zona Centro y en calles de poco tráfico, por lo que los vecinos de esas arterias se exponen a que los multen por dejar las unidades en lugar “prohibido” y lo hacen porque en varias cuadras a la redonda no hay un estacionamiento público, además que tenerlos frente a su hogar les permite vigilar que no les hagan un daño.

Las autoridades de vialidad hacen gala del número de infracciones que levantan mensualmente por estacionarse en lugar impedido, lo que es posible gracias a que los agentes de la Secretaría de Seguridad Pública del Municipio de Aguascalientes (SSPMA) dedican gran parte de su tiempo a detectar esta situación, por lo que más rápido que un pistolero del oeste sacan la pluma y la libreta y llenan la boleta respectiva, lo que seguramente les permite acumular puntos por eficiencia.

Además, han encontrado un nicho más productivo en los motociclistas, a los que hostigan ante presuntas faltas. Se les exige que en el vehículo porten la placa en el lugar correspondiente, que el conductor y su acompañante lleven puesto el casco, revisan las luces delantera y trasera y en ocasiones el estado de los frenos, lo que, aseguran, es para su protección, sin embargo lejos de haber una llamada de atención se les multa, en una muestra de que el Gobierno de la ciudad busca todas las formas posibles de allegarse recursos.

Es lógico que exista marcaje directo en las motos, en virtud que significan cerca de 40 mil, por lo que por una u otra causa los paran para “revisión de rutina”, o con el argumento que hay una denuncia y se parece a la que reportaron, detención que algo les deja aun cuando no hayan cometido alguna falta.

El tema de las motocicletas centra la atención de analistas, investigadores, examinadores y autoridades, al considerar que es un núcleo que se le debe vigilar, sin embargo esta atención ha llegado al extremo de culparlos de los accidentes en que se ven involucrados y considerar que varios de ellos utilizan los vehículos para cometer asesinatos por encargo, presumiblemente del crimen organizado. Es un medio de fácil manejo y rápido desplazamiento, sin embargo por unos cuantos la llevan los demás, al suponer que en este sector está la raíz del problema, por lo que son fustigados, lo que no sucede con los automovilistas, pese a que parte de esos crímenes los cometen quienes utilizan estas máquinas.

Lo que no hacen las autoridades es una campaña de educación vial dirigida a los motociclistas, para que sepan la importancia de manejarlas correctamente y el porqué deben utilizar todos los accesorios, mantener una velocidad razonable, no introducirse entre las filas de automóviles para avanzar más rápido ya que en un momento determinado pueden ser colisionados y ante todo que tengan presente que una moto puede circular a la misma velocidad que un vehículo de cuatro ruedas pero son sumamente frágiles, por lo que basta el más leve rozón con otro, o que pasen por uno de los miles de hoyancos que hay en la ciudad para que sufran un accidente. Es en lo que deberían enfocarse quienes están al frente de la dependencia de vialidad, aunque claro que esto significaría un mayor esfuerzo y no deja las suculentas ganancias que las multas sí.

ACTITUD CONTRADICTORIA

El asesinato que cometió un policía ministerial en contra de una persona que llevaba detenida y quien trató de darse a la fuga, demuestra que en Aguascalientes se presume lo que no se tiene, por una parte se asegura que hay una capacitación de primer mundo para los elementos de todas las corporaciones policíacas y de pronto surge casos de este índole que deja al descubierto que la tal capacitación es sólo de papel, y por otra es ofensivo que a una persona involucrada en un accidente automovilístico y que es la víctima sea detenida y esposada, porque -afirman los agentes- “es parte del protocolo”.

Si esto fuera cierto entonces cómo es que se escapó al que mataron de un disparo, puesto que se supone iba esposado y así debía entrar al Cereso Aguascalientes, pero antes de ingresar se echó a correr y lo hizo por un buen trecho, lo que denota también la falta de condición física de los ministeriales, que no fueron capaces de darle alcance y su único recurso fue atacarlo a balazos, pese a que iba desarmado y en ningún momento estaban ellos en peligro. Algunos locutores dedicados a la nota policíaca buscaron atenuar la acción, calificando al fallecido como un “delincuente”, cuando lo cierto es que fue aprehendido por violencia intrafamiliar, donde un psicólogo o un psiquiatra podrían haber definido su estado anímico y dictar un tratamiento.

Lo único que le queda a la Fiscalía General del Estado es aceptar la actitud irresponsable de sus muchachos, porque afirmar otra cosa es convertirse en cómplice y menos minimizar lo sucedido para que no reciba la atención que corresponde. Lo que cabe es que sirva de lección para que no vuelva a repetirse y la única vía es intensificar la preparación y el entrenamiento sobre el manejo de situaciones difíciles, de saber cómo resolverlos sin utilizar la violencia.

Asimismo, se tiene que acabar con la prepotencia tan característica en este tipo de servidores públicos y ante todo que los vehículos oficiales estén rotulados, porque sus tácticas para detener a un hipotético delincuente o “reventar” un domicilio son las mismas que aplica la delincuencia organizada, lo que pone en un aprieto a los demás ciudadanos, al considerar que se trata de un secuestro (o “levantón”, como torpemente se califica la retención de una persona). Al momento de proceder tienen la obligación de identificarse y presentar la orden del juez que requiere al individuo y una vez bajo su resguardo proceder con pleno respeto a los derechos humanos, aún tratándose de alguien peligroso

RECOMPENSAR, NO ACOSAR

Es discordante la actitud de las autoridades, que al mismo tiempo que asedian al comercio para que cumpla los protocolos sanitarios, reconoce que es el sector que ha recuperado más empleos, que aún en plena pandemia buscó la manera de conservar los puestos de trabajo, lo cual debería ser motivo de reconocimiento y no de golpes bajos a su economía. El secretario de Desarrollo Económico, Manuel Alejandro González Martínez, destacó que en lo que va del año se han cumplido varias metas, entre ellas el inicio de espacios laborales, por lo que en la tercera semana de agosto se incrementó en 14 mil personas que ingresaron al rango de Población Económicamente Activa, que significó la recuperación de espacios perdidos durante el año pasado, etapa en que se cerró con un número negativo de 5 mil 800 empleos formales, pero se ha logrado revertir la situación y esto se debe a la respuesta de negocios de diferentes giros, que aún sin salir totalmente de los estragos que ha dejado la epidemia, le apuestan a la recuperación, lo que se refleja en la contratación de mano de obra. El comercio es el que más resalta en este momento, que pese al impacto que recibió durante varios meses va a camino a la normalidad, luego de se tiene una mayor movilidad, lo mismo que el de hoteles y restaurantes, los cuales han tenido un repunte gracias a los eventos deportivos nacionales y regionales que han tenido como sede esta ciudad y más recientemente a los actos por la ruta del vino, que atrajo visitantes de varias partes del país. El titular de la Sedec aseguró que la industria de la construcción ha tenido una recuperación, lo que se debe trabajar con mayor ahínco para que en los últimos meses del año y primeros del siguiente no frene su avance. El crecimiento global de la economía y el empleo debe ir acompañado de menos restricciones al sector productivo, sólo así podría avanzar el desarrollo del estado.