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Agencia Reforma

Guadalajara, México.-Por el uso indiscriminado de antibióticos durante la pandemia, los mexicanos desarrollaron resistencia bacteriana que derivó en alta mortalidad por infecciones en pacientes con Covid-19.

Esta fue una conclusión del 23 Congreso Internacional de Avances en Medicina, que este año organizaron los Hospitales Civiles de Guadalajara.

En la etapa más crítica de la pandemia se descuidó la atención en otras áreas, lo que causó brotes por la transmisión de bacterias resistentes entre pacientes, expuso el doctor Germán Esparza Botero, de la Universidad Javeriana de Bogotá.

«Murieron por infecciones bacterianas posteriores y hay múltiples estudios que lo demuestran. En promedio, más de 40 por ciento de las muertes fueron relacionadas con sobreinfección. Es una estadística que varía por regiones, pero en general es el porcentaje mundial», señaló.

Esto sucedió por el uso indiscriminado de antibióticos que muchas veces no se necesitaban, lo que ha generado selección de resistencia y un impacto negativo en la reacción a infecciones.

En México la resistencia más común es a los antibióticos de primera línea.

La Guía Clínica para el tratamiento de la Covid-19 en México del IMSS recomendó no utilizar en la primera etapa del tratamiento contra el virus medicamentos como Azitromicina, Ciclosporina, Hidroxicloroquina, Lopinavir/ Ritonavir y Oseltamivir.

En el mismo Congreso, que tuvo lugar del 6 al 9 de abril en la Ciudad, el infectólogo Alejandro Ernesto Macías, de la Universidad de Guanajuato, adelantó que la variante BA.2 de la Ómicron pronto se volverá predominante en el País.

Advirtió que es necesario seguir usando cubrebocas, ventilar espacios y cumplir los esquemas de vacunación, pues la prevalencia de contagios no va a terminar y aparecerán nuevas variantes del SARS-CoV-2.

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