Por ley, la persona física que actualmente detente una concesión de transporte colectivo urbano deberá integrarse en persona moral para ser  titular de las concesiones SITMA (Servicio Integrado de Transporte Público Multimodal) con el cumplimiento de los requisitos inherentes a más tardar el próximo mes.

En el transcurso de tres años contados a partir de la entrada en vigor de la Ley de Movilidad –en abril del 2018–, deberá concluir la migración de las concesiones del transporte colectivo urbano convencional otorgadas bajo el imperio de las leyes que se derogan a efecto de que puedan ser integradas al esquema propio del SITMA, en caso de ser procedente. En consecuencia, la Coordinación de Movilidad, actualmente, realiza una depuración para tener bien establecido cuántos de los 450 concesionarios han cumplido con la normatividad y cuáles faltan de hacerlo.

De acuerdo al Programa de Modernización del Transporte Público para el Estado, la Cmov ha establecido las reglas y mecanismos para dicha transferencia; además, debe mantener la oferta óptima del servicio para que satisfaga las necesidades de movilidad de los usuarios en el sistema de transporte.

Las concesiones y permisos para modalidades distintas del transporte de camiones urbanos, otorgadas con antelación a la nueva ley, continuarán surtiendo sus efectos hasta el vencimiento natural; ahora bien, podrán ser renovadas atendiendo al régimen, vigencia, condiciones y modalidades que están en vigor.

Los trámites para la renovación de las concesiones que actualmente se encuentren en trámite o pendientes de resolución quedarán sin efectos, debiendo iniciarse de acuerdo con las reglas establecidas en la presente normatividad según la modalidad de que se trate.

Anteriormente, una persona podía tener una, 10 o más concesiones, siendo el titular de las mismas, y ahora debe constituirse en persona moral (empresa), aunque también puede asociarse con otros concesionarios en calidad de accionista.