Carlos González Galván, originario del municipio de Cosío, cuenta con una experiencia de ocho años en la cosecha de uva de la variedad globo rojo, destinada a la mesa de los consumidores. Actualmente, es propietario de cuatro hectáreas, suficientes para alcanzar una producción por encima de las 30 toneladas al año, logrando colocar su producto en el mercado local y abriéndose nuevos caminos en algunas entidades del país como Jalisco y Michoacán. “Tenemos que buscar las alternativas para que nuestra uva tenga la misma calidad de todos los años (…) Lo ideal es que las familias consuman productos del campo local, porque detrás de esto hay mucho trabajo y familias que dependen del mismo” dijo a El Heraldo el agricultor.