Staff
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- El Estrecho de Ormuz fue abierto ayer por Irán para todos los buques comerciales tras el acuerdo de alto el fuego en Líbano. Sin embargo, el Presidente de EU, Donald Trump, advirtió que el bloqueo naval impuesto a la República Islámica sigue vigente.
«No lo levantaré hasta que tengamos un acuerdo», dijo en entrevista con el Canal 12 News de Israel.
«Los iraníes quieren reunirse y llegar a un acuerdo. La mayoría de los puntos principales ya están definidos. Será bastante rápido».
Desde el lunes, la Marina estadounidense está bloqueando el paso en el Golfo de Omán -una vez que cruzan el Estrecho de Ormuz- a buques sancionados o ligados a Teherán que salen de puertos iraníes en el Golfo Pérsico. Esto como una medida de presión para obligar a Irán a negociar.
Trump aseguró ayer que Teherán acordó suspender su programa nuclear de forma indefinida y que abandonará su arsenal de uranio enriquecido. Sin embargo, el Ministerio de Relaciones Exteriores iraní dijo que sus reservas de uranio enriquecido no serán trasladadas «a ningún lugar».
Las declaraciones de la apertura del Estrecho de Ormuz despertaron esperanzas entre los propietarios de buques cisterna deseosos de reanudar el transporte de petróleo y gas desde el Golfo Pérsico.
Antes de la guerra, una quinta parte del petróleo mundial y una parte importante del gas natural licuado se transportaban a través de ese paso marítimo.