Sergio Alonso Méndez

La Noticia:

Un Tribunal Supremo de mayoría conservadora se muestra inclinado a socavar el derecho al aborto en EE UU… (elpais.com).

Comentario:

Una apelación a la Suprema Corte de Justicia de los Estados Unidos por un caso de Mississippi está abriendo la posibilidad de revertir el Caso Roe vs Wade, lo que implicaría la prohibición del aborto luego de las 15 semanas de gestación en muchos estados de la Unión Americana. ¿De qué se trató el Caso Roe vs Wade? ¿Qué se espera ocurra en la Suprema Corte?

En 1973 la resolución del caso Roe vs Wade otorgó a las mujeres americanas un derecho absoluto para abortar dentro de los primeros tres meses del embarazo. Y derechos limitados durante el segundo trimestre. Esto se consideró la base para establecer clínicas de aborto a lo largo de los Estados Unidos. En un caso posterior, aunque basado en la resolución de Roe, se estableció que no se debería poner “carga indebida” sobre las mujeres que buscaran un aborto antes de las 24 semanas de gestación. Se denominaron las 24 semanas como “viabilidad fetal”.

Es la situación actual, pero los activistas antiaborto están considerando la apertura de tener una Suprema Corte conservadora. Donald Trump, durante su mandato, postuló a tres miembros conservadores, con lo cual la corte quedó 6-3 frente a los liberales. En la revisión de Roe vs Wade se espera que esa mayoría sea suficiente para revertir la decisión y, por ende, reducir el acceso a los abortos drásticamente. Se espera que 21 estados introduzcan prohibiciones al aborto luego de sólo 15 semanas de gestación.

Los abortos se reducirían, aunque no se cancelarían. Muchas mujeres recurrirían a los abortos clandestinos o irían a estados más liberales como California. Los clandestinos implicarían un aumento en la mortalidad de las madres, principalmente en el sector pobre y afroamericano. En el 2019 hubo 630 mil abortos en los Estados Unidos. 57% de ellos realizados por mujeres en sus años veinte.

La cifra es monumental: ¿630 mil abortos anuales? Quizás la acción de la Suprema Corte no sea tan mala idea. Sí, las prohibiciones molestan, pero la reducción de la población a costa de los no nacidos, también cala.

En un mundo ideal se podría solicitar a los jóvenes moderación de sus impulsos sexuales, pero reconozcamos que es complicado. Sin embargo, ahí están los métodos anticonceptivos. La planeación parental es aceptada incluso por las personas más religiosas. ¿Qué debemos entonces hacer? Educación sexual en las escuelas, moderación del contenido erótico en medios y redes sociales y, sobre todo, lo más difícil de todo, el ejemplo y la educación en el hogar. Sin duda, una familia sana es la mejor prevención del embarazo no deseado. Ahí está el reto para todos.

Sergio Alonso Méndez posee un doctorado en Negocios Internacionales por parte de la Universidad de Texas

salonsomendez@gmail.com.

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