En el contexto del Día Mundial del Animal de Laboratorio, que se celebra cada 24 de abril, María Guadalupe Castorena Esparza, presidenta de la asociación Movimiento Ambiental de Aguascalientes, instó a reflexionar y actuar para forjar un futuro donde la ciencia y la ética colaboren por el bienestar de todos los seres vivos.
La líder ambientalista señaló que el uso de animales en la investigación ha sido históricamente cuestionado desde un punto de vista ético y moral. Rememoró que, antes de la instauración de las leyes actuales, en 1831, los científicos ingleses Marshall y Hall ya enfatizaban la necesidad de evitar la repetición innecesaria de experimentos y limitar el uso de animales para reducir su sufrimiento. Para Castorena Esparza, esta perspectiva refleja un sentido común orientado a la preservación de la vida y el bienestar animal.
Castorena Esparza puso especial énfasis en la situación de los animales de laboratorio, criados en bioterios, los cuales son utilizados en experimentos y, frecuentemente, sacrificados sin posibilidad de reintegrarse a un entorno natural o disfrutar de una vida digna. Lamentó que, para algunos investigadores, estos animales sean descartados tras cumplir su función en los estudios.
Otro punto crítico que abordó fue el uso de animales en la industria química, especialmente en la producción de artículos de limpieza, cuidado personal y cosméticos. Esta práctica, dijo, es alarmante y demanda una revisión exhaustiva de los métodos industriales y de consumo que perpetúan el sufrimiento animal.
En este marco, el Movimiento Ambiental de Aguascalientes hace un llamado a promover alternativas que permitan la investigación científica sin recurrir al maltrato animal. Castorena Esparza celebró la creciente presencia del símbolo de un conejo saltando en productos, indicativo de que no han sido probados en animales, lo que refleja un avance hacia prácticas más éticas y respetuosas con la vida.