Los Municipios serán los que más resentirán los recortes aplicados por el Gobierno Federal en el presupuesto del próximo año, afirmó el vocero del Comité Ejecutivo Nacional del PAN, Fernando Herrera Ávila, quien detalló que son 108 mil millones de pesos los recursos que ya no tendrán los gobiernos locales en 2021.

El aguascalentense señaló que lo anterior complicará la solvencia de los municipios y su capacidad para enfrentar los efectos provocados por la pandemia de COVID-19, pues tres de los rubros más castigados son el campo, la salud y los programas de apoyo al empleo.

Asimismo, dijo que el gasto destinado a Protección Social en Salud, del Programa de Fortalecimiento a la Atención Médica, el de Apoyo al Empleo y el de Aseguramiento Agropecuario también sufrieron graves recortes o de plano vienen en ceros para el próximo ejercicio fiscal.

Consideró que el Gobierno Federal de MORENA tiene una tendencia a empeorar las cosas y prueba de ello es la eliminación de fondos, fideicomisos y partidas fundamentales para atender las distintas necesidades de la población. “En medio de la crisis sanitaria más grave de la que se tenga registro, en lugar de constituir un fondo para que los gobiernos estatales y locales puedan atender la pandemia, recortan recursos al sector salud”.

Herrera Ávila calificó como inconcebible que en medio de la peor crisis económica que vive el país, el presidente Andrés Manuel López Obrador abandone a los municipios a su suerte, para concentrar los recursos en sus obras faraónicas y en sus programas clientelares, por lo que debido a ello, los ayuntamientos tendrán que recurrir al endeudamiento para seguir haciendo frente a la crisis sanitaria e impulsar la reactivación económica de sus sectores productivos.

Ante este escenario, el vocero panista estableció que los alcaldes de los municipios de Aguascalientes deben cerrar filas y constituir un frente que permita negociar mayores recursos para 2021, sin descartar la posibilidad de sumarse a la batalla que está dando la Alianza Federalista por una distribución justa del presupuesto de la nación.