Claudia Guerrero y Antonio Baranda
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Tras acusar a los diputados de oposición de «vendepatrias, traidores y defensores de empresas extranjeras», el Presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró ayer que sus adversarios pagarán en las urnas los votos contra su reforma constitucional en materia eléctrica.
«Considero que se cometió un acto de traición a México, por parte de un grupo de legisladores que, en vez de defender los intereses del pueblo, se convirtieron en francos defensores de empresas extranjeras que se dedican a medrar, a robar, y estos diputados los respaldaron, a los saqueadores, para decirlo con claridad.
«Y a ver qué van a decir los ciudadanos, qué va a decir el pueblo, que es el soberano, a ver cómo les va a ir cuando vengan nuevas elecciones, ese es el juicio de la historia y, como dice la canción, ya el corrido lo dirá, no va a pasar mucho tiempo, ya vamos a saber», dijo.
En su conferencia, el Mandatario descalificó a los diputados del PRI, partido al que inicialmente apostaba para conseguir los 57 votos que la faltaban al bloque oficialista.
«Ahora fue hasta vergonzoso ver al PRI como palero del PAN. No sé si ustedes, sobre todo los de más edad, imaginaron que esto iba a pasar; lamentable. Imagínese, el partido que surge con la Revolución, ahora de palero del PAN.
«En el 39 se funda el PAN para oponerse a la política patriótica del general Cárdenas, para defender a las empresas petroleras extranjeras. Bueno, eso, aunque no estemos de acuerdo, eso es afín con el origen de ese partido, pero, ¿lo del PRI y de los otros partidos paleros, el del Movimiento Ciudadano?», recriminó.
López Obrador rechazó que la derrota en San Lázaro -donde Morena y sus aliados no alcanzaron la mayoría calificada-, represente un fracaso para su Gobierno y consideró que la votación es una prueba de que no hay un Presidente autoritario.

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