Leonardo González y Antonio Martínez
Agencia Reforma

MONTERREY, NL.-Cinco meses después de que se intensificaron las medidas sanitarias por la pandemia del Covid-19, en el Estado abundan las personas y los establecimientos que aún siguen las indicaciones de Salud, pero también hay muchos que se han “relajado”.
Sin guardar una sana distancia y sin usar cubrebocas, entre otras medidas, es como muchos regios desafían al Covid-19, que en el Estado suma casi 50 mil contagios y más de 2 mil muertes.
Desde las aglomeradas calles del Centro hasta los restaurantes que operan como bares es común ver a niños, jóvenes y adultos mayores que no acatan ni las medidas básicas recomendadas por las autoridades de salud.
“A veces sí se relajan mucho (los ciudadanos) con las medidas. Veo que lo toman muy a la ligera”, dijo ayer Érika Peña, enfermera y vecina de San Nicolás.
“En las áreas comerciales sí toman más las medidas porque cada negocio te está exigiendo, pero afuera no”, añadió en referencia a los cuidados en Galerías Monterrey.
Al comparar lo que sucede en las plazas comerciales y en las calles del Centro, Elisa Meza aseguró que afuera las personas corren más riesgos.
“Afuera andan muchos niños y los mismos papás sin cubrebocas”, aseguró.
“Luego (se preguntan) por qué llegan al hospital, (pues) porque no están tomando las medidas”.
Al igual que Peña, un hombre que pidió no ser identificado consideró que en establecimientos formales hay más cuidados.
“En los centros comerciales sí veo que cumplen”, señaló al esperar a su hija afuera de un local en Fashion Drive.
Contrario a esto, los restaurantes han sido identificados como lugares donde no se cumplen las normas.
Incluso, Salud informó ayer que el viernes clausuró 11 establecimientos por exceder la cantidad de personas que pueden albergar, entre otras anomalías.
Un ejemplo de la relajación de medidas se vio en el restaurante bar Sayu Sayulita de Plaza Lúa, en San Pedro, donde el viernes, previo al juego de Tigres, había decenas de personas en la terraza.
Sin guardar una distancia apropiada, el lugar estaba casi lleno y las mesas no tenían restricción de ocupantes. Incluso, clientes pedían sillas para tener más personas en sus mesas.
Otros puntos de riesgo fueron algunos negocios de la calle Morelos, como Interplaza, donde había largas filas para entrar.
También se observó que en el Mercado del Chorro, que se pone los viernes en la Plaza del Chorro, en el Centro, una gran cantidad de personas caminaban por ahí sin cubrebocas, haciendo filas sin distancia y puestos carecían de gel y otras medidas disponibles.
Igualmente, ayer por la tarde, en el restaurante bar Cotorritos Puerta de Hierro, sobre Paseo de los Leones, aunque había distancia entre las mesas, los comensales bebían y bailaban sin cubrebocas.
Y es que, a falta de antros, los jóvenes aprovechaban la música e iluminación de este bar para divertirse.
En contraste, otros bares y restaurantes de Punto Valle y Centrito en San Pedro, así como Park Point, en Cumbres, sí cumplieron con medidas de distancia.