Leonardo González
Agencia Reforma

MONTERREY, NL.-Cargan y descargan camiones con víveres, acomodan en la bodega, hacen labores de limpieza, de traducción, y se ven moviéndose todo el día. Así son muchos de la comunidad de haitianos que llegaron a Casa Indi y se han vuelto voluntarios en este albergue.
Dicen que quieren demostrar que los haitianos son trabajadores y poner el ejemplo para poder conseguir sus papeles e insertarse en la comunidad.
«Aquí trabajamos de voluntarios, trabajamos todo el día, no me siento bien estar sentado todo el día», platicó Assurance Gedeon, de 26 años, quien ayuda en el almacén y a traducir a sus compatriotas.
«A uno le gusta trabajar, no me gusta estar sentado… Es mejor venir y ayudar en lo que podemos aquí».
Uno de los más trabajadores, platican voluntarios de Casa Indi, es Saint Juste Etienne, de 37 años.
«Yo soy albañil desde hace 14 años», platicó.
«En Chile trabajé en una empresa de la construcción. Solamente me gusta trabajar en construcción. Se trabajar bloques, ladrillos, pisos.
«Yo quiero quedarme en Monterrey, conseguir papeles y luego trabajar, pero necesito papeles. Yo ando buscando trabajo en la construcción aquí, pero necesito papeles».
Saint Juste rentó un cuarto para vivir con su familia y dijo que por lo poco que ha visto de la Ciudad sabe que hay muchas construcciones realizándose en este momento, y por ello comenzará el trámite de refugio ante la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados.
«Primero yo necesito papel, para caminar la calle, ¿cómo puedo caminar la calle sin papel? Queremos el refugio».
Gabriela Zamora, directora adjunta de Casa Monarca, señaló que se debe de considerar que los migrantes haitianos pueden ser integrados y capitalizar su mano de obra para que sean un beneficio para el estado.