Laura Elena Rivera Manzanares
El Heraldo

Ante el problema que significa el que haya casas habitación que fueron construidas en terrenos inestables por las grietas que atraviesan por la zona elegida, las autoridades estatales lo que ofrecen es monitorear el problema y orientarles sobre las modificaciones que se pudieran hacer en la vivienda a fin de correr los menos riesgos posibles, expresó el secretario de Gestión Urbanística y Ordenamiento Territorial (Seguot), Armando Roque Cruz.
Uno de los casos con quejas ciudadanas por las afectaciones sufridas en sus casas, se presenta en el fraccionamiento La Paz, el cual fue edificado hace 3 o 4 lustros, cuando la autoridad estatal no exigía los estudios de mecánica de suelos o de geofísica, así como estudios preliminares, para garantizar que el asentamiento era adecuado, tal como se hace en la actualidad.
Dijo saber del problema que afecta a unas 100 familias y el patrimonio habitacional de por lo menos 15 de ellas, que en efecto está en riesgo e inclusive se podrían considerar como una pérdida, pero ante esto, el Estado no puede indemnizar, dado que la relación de compra-venta fue entre particulares, pero sí se puede actuar mediante la vigilancia e identificación de la trayectoria que sigue la grieta que atraviesa por dicho fraccionamiento.
Aseguró que personalmente se ha encargado de dar seguimiento al tema, pero no de ahora que la queja se hizo pública, sino desde hace por lo menos un par de años, cuando durante una visita al lugar, se dio cuenta del problema que padecían sus habitantes. Inclusive, se ha sugerido a través de Protección Civil, que ante los daños visibles a la estructura de algunas casas, lo conveniente es que las abandonen, pero es entendible que dadas sus condiciones, haya quienes se resistan a hacerlo.
SIN CASTIGO. A estas alturas poco se puede hacer para castigar a quien construyó sobre una falla geológica, pues han pasado al menos 15 años de esto, pero la propuesta es que desde la Seguot se pueda tener identificada la trayectoria de la grieta, estar en constante monitoreo de las casas afectadas y mantenerse en alerta en tanto la familia decida salirse de su casa.
Roque Cruz refirió que las fallas y grietas en Aguascalientes se comenzaron a estudiar en 1982 y de ese entonces a la fecha hay avances, no sólo para identificarlas, sino para tener construcciones “amigables” y que no pongan en riesgo ni la inversión, ni a la familia que decide habitarlas.