Sergio Alonso Méndez

La Noticia:

“Si están viendo este video no es una cosa muy buena. (Significa que) estoy muerta o en una situación muy, muy, muy mala”… (bbc.com).

Comentario:

¿Rescatar una princesa cautiva es cosa de cuentos de hadas? Al parecer no. La BBC acaba de transmitir un programa especial donde difunde el caso de la princesa Latifa de Dubai, prisionera por su familia (especialmente su padre), en una villa junto a la playa. Ya ven lo que se dice: “aunque la jaula sea de oro…” ¿Qué está pasando en Dubai? Sí, esa ciudad que despierta la envidia del mundo y que cuenta con el edificio más alto del mundo. ¿Quién es el Sheikh, padre de la princesa? Padre de más de una princesa, al parecer también cautivas.

El dragón malo de la historia es el Sheikh Mohammed bin Rashid Al Maktoum (dejémoslo en Sheikh Mohammed para no acabarnos el espacio sólo con su nombre) es el Primer Ministro de los Emiratos Árabes Unidos y regidor del Emirato de Dubai. La persona más importante del país y básicamente rey de su región. Cuenta con una fortuna de cuatro mil millones de dólares, seis esposas y… ¡30 hijos! (¿Se sabrá sus cumpleaños o al menos sus nombres?) Se le considera el forjador del carácter global de Dubai y ha convivido con dignatarios del mundo entero, incluida la reina Elizabeth II de la Gran Bretaña. La pregunta lógica es ¿qué pasa con sus hijas?

En el año 2018 la princesa Latifa intentó huir de su padre. Con ayuda de su instructora de capoeira, tomó una moto de mar y llegó a la costa del vecino país de Omán. Ahí las esperaba un yate de un amigo francés que también estaba involucrado en el plan y se dirigieron por mar abierto hacia la India. La princesa pensó que era libre y festejó con su amiga. Pero, como película de final trágico, al llegar a las costas de India, un comando enviado por su padre abordó el yate, capturó a la princesa y la llevó de vuelta a Dubai. ¿Cómo supo el comando dónde estaba el yate? Hasta el momento es un misterio: algún rastreador, alguien que traicionó a la princesa, no se sabe.

La amiga fue dejada en libertad, pero ya no pudo acercarse a la princesa. Lo único que se supo de ella en tres años fue el mensaje grabado: “Si están viendo este video no es una cosa muy buena. (Significa que) estoy muerta o en una situación muy, muy, muy mala”.

La amiga alertó a la ONU que indagó, pero sólo consiguió aseveraciones de que la princesa estaba bien y en cuidado de la familia. De alguna forma la princesa consiguió un teléfono celular y recientemente envió videos grabados a escondidas donde menciona temer por su vida y acusa a su padre incluso de asesinato de una tía. Estos videos los mandó la amiga a la BBC para alertar de la situación. La BBC los publicó y solicitó información sobre la princesa, pero no consiguió más.

Así que si un caballero andante desea rescatar a la princesa deberá hacer más que preparar su armadura, espada y caballo. En estas épocas se tienen que usar las redes sociales para que las voces se multipliquen y hagan presión por la libertad de la princesa. ¿Se apunta?

Sergio Alonso Méndez posee un doctorado en Negocios Internacionales por parte de la Universidad de Texas

salonsomendez@gmail.com