Lo que parece una pregunta ociosa tiene su razón de ser, al haberse considerado, hasta el jueves pasado, que diputados y diputadas locales personifican a los ciudadanos, que son la voz y el pensamiento colectivo, pero esa idea se fue por la cañería al dejar fuera en la toma de decisiones a los verdaderos agentes sociales.

Aprovecharon las múltiples reformas a una batería de leyes, con que supuestamente se mejorará el servicio gubernamental, para eliminar la figura popular. El coordinador parlamentario del Partido Acción Nacional, Adán Valdivia, fue el encargado de proponer las modificaciones y entre ellas incluyó la desaparición del Instituto de Planeación del Estado de Aguascalientes (IPLANEA), lo que fue aprobado en sesión plenaria, esto es, la mayoría de los congresistas estuvieron de acuerdo en que terminara su ciclo un organismo que prometía ser un enlace fundamental entre los habitantes y las autoridades.

La senadora Marta Márquez Alvarado lamentó este pasara, al considerar que significa un retroceso al haberse creado como un ente ciudadano. Consideró que es inevitable que ante la desaparición de esa instancia habrá más burocracia, no representará un ahorro de recursos y tampoco mayor eficiencia, puesto que al crearse la Secretaría de Planeación, Participación y Desarrollo “no solamente llevará a cabo las actividades del IPLANEA, sino que también realizará las diligencias que hacía la Secretaría de Gestión Urbanística y Ordenamiento Territorial, haciendo con esto una advertencia de que esta institución también desaparecerá”.

Explicó la razón de su rechazo a esa decisión, en primer término que apenas tenía dos años de haberse creado, por lo que resulta difícil medir qué resultados tuvo y en qué grado, además que su presencia fue consecuencia de una buena política pública para que el desarrollo estatal y su planeación “no estuvieran bajo los caprichos del gobierno en turno, sino en manos de expertos, para que hubiese una planeación consciente”.

Lo único que cabe ahora, apuntó la legisladora federal, es estar atentos a la tutela de los mecanismos de participación ciudadana y el fortalecimiento de las instituciones, “donde no dejaré de señalar los errores, pero también reconoceré los aciertos que se realicen en beneficio de los aguascalentenses”.

El diputado Valdivia, como promotor de las iniciativas de reformas y derogación de la Ley de Planeación para el Desarrollo del Estado, aceptó que la desaparición de la participación ciudadana es un hecho, “de acuerdo con las estrategias que se planean para la operatividad de diferentes instituciones que serán fusionadas, creadas y fortalecidas”.

Uno de las mayores perversiones que registra el Congreso del Estado es que jamás, sí, jamás, consulta al pueblo para crear, reformar o derogar leyes y reglamentos. Creyéndose iluminados hacen cera y pabilo del entramado jurídico al que obligan a someterse a más de millón y medio de habitantes y que en algunos aspectos raya en lo grotesco, como fue el caso de un sujeto al que apodan “Galo”, quien trató no sólo de cerrar espacios a la protesta social, sino que proponía castigos severos, lo que afortunadamente no prosperó gracias a la presión general.

De que están cortados por la misma tijera eso ni duda cabe, por lo que habrá que estar atentos para evitar que sigan eliminándose derechos y prerrogativas que a lo largo del tiempo ha conquistado el conglomerado social.

SABOTAJE

Resulta difícil precisar quién o quiénes están atrás de todo y qué se proponen, pero es un hecho que resulta sumamente extraño que en el Hospital General de Zona Número Uno (HGZ-1) del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) no exista supervisión permanente sobre el buen funcionamiento de sus equipos de energía eléctrica, lo que por segunda ocasión en tres semanas obligó al traslado de pacientes a otros nosocomios en tanto se arreglaba el desperfecto.

El primer caso ocurrió el 26 de agosto, de las 15:00 a las 4:20 horas y se atribuyó a un “apagón” de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), sin embargo entonces sí funcionó el sistema interno de energía.

En la madrugada del pasado 27 de septiembre de nueva cuenta se presentó el problema y en el mismo hospital. En esta ocasión se quedó a obscuras debido a que no funcionó el dispositivo interno de energía, lo que obligó al traslado de 6 pacientes al HGZ-2 y de 7 al HGZ-3, que se reportaron como estables. Para llevar a cabo el operativo en plena madrugada se tuvo el apoyo de las ambulancias de la Cruz Roja Mexicana y de la Dirección de Protección Civil.

Es necesario que se lleve a cabo una investigación que determine si los dos incidentes fueron fortuitos o hubo un plan, máxime que tratándose del equipo de apoyo para casos de emergencia, que siempre debe estar al ciento por ciento en excelentes condiciones, porque de ello depende la vida de los pacientes y lo más grave es que la suspensión de energía llegue a presentarse cuando tenga lugar una intervención quirúrgica. Los afiliados y sus dependientes tienen derecho a saber si hubo alguna negligencia con motivo del corto circuito en el segundo de los casos y del apagón en el primero y el porqué tardó varias horas en reaccionar el personal de la CFE.

Asimismo, es sumamente raro el silencio total de la Federación de Trabajadores de Aguascalientes (FTA), que es la organización que aglutina al mayor número de afiliados al Seguro Social y lo mismo sucede con el propio Sindicato del IMSS; en ambos asuntos se ha cuidado de intervenir y tampoco han emitido una opinión, simplemente los líderes dejan pasar el tiempo como si con ello ya no fuera a ocurrir otro problema similar pero con un resultado distinto al que ha tenido lugar.

El único que habló sobre el particular fue el ex presidente del Colegio de Ingenieros Mecánicos y Eléctricos, Eduardo Llamas, al calificar de “lamentable” que los sistemas de emergencia con los que cuenta el Seguro Social, en casos de fallas eléctricas no tengan mantenimiento, pese a que las normas así lo disponen.

Dijo que es grave que durante este año el Hospital de Zona Número Uno presente dos percances similares y sin importar las causas que provocó el apagón a cargo del CFE “los hospitales están obligados a tener un equipo de respaldo de energía eléctrica que actúe de inmediato con mantenimiento de primer nivel y que no están teniendo”.

BORDAN EN EL VACÍO

Una de las últimas actividades que tuvo Ulises Reyes Esparza como director general del Instituto de Educación de Aguascalientes (IEA), fue la presentación del “modelo inteligente” para detectar patrones de conducta suicida en el estado de Aguascalientes.

Al mismo tiempo que se daban a conocer pormenores del programa, el alcalde de San José de Gracia, Armando Rodríguez Domínguez, decidió quitarse la vida y lo hizo en un salón que está dentro de la propia Presidencia Municipal.

Lo anterior demuestra de manera fehaciente que no hay norma única para determinar quién, cómo, dónde y por qué una persona escoge privarse de la existencia. La única regla en prácticamente todos los casos es que lo hacen en plena soledad y pocas veces lo exteriorizan y cuando lo hacen es en medio de un juego de palabras, por lo que sus cercanos no pueden detectar una conducta anormal.

Lo que hizo Reyes Esparza fue anunciar que el pasado 29 de septiembre arrancaba “el modelo inteligente”, que según su creador Iván Castillo Zúñiga, miembro del Sistema Nacional de Investigadores del Conacyt y docente en el Instituto Tecnológico de El Llano, “el programa se basa en un programa científico, donde el estudiante contesta un formulario con lenguaje natural y expresa su estado emocional; posteriormente el sistema transforma la información en datos estructurados, los clasifica e identifica patrones de conducta con ideas o intenciones suicidas, cutting o consumo de drogas”.