A pesar de todo, sonríe

Su nombre es José Justo Aguilar, alias «El Vagabundo», un artista urbano quien heredó el don de robar sonrisas a chicos y grandes, tal y como lo hizo su papá durante más de 16 años para sacar a su familia adelante. A consecuencia de problemas de salud que lo han limitado a tener algún trabajo estable, el payasito ha buscado la manera de ganarse la vida, haciendo de las suyas en el cruce de la avenida Madero y Héroe de Nacozari, el mismo lugar donde su papá trabajó sus últimos años.
El joven, mayor de edad, padece desde los cuatro años de vida el síndrome Marfan, el cual ataca el corazón, los vasos sanguíneos, huesos y también la vista, de la cual por la falta de tratamiento médico “El Vagabundo” ha comenzado a enfrentar secuelas cada vez mayores. Por lo anterior se encuentra solicitando el apoyo de la ciudadanía para recaudar el dinero que necesita para su intervención.
A pesar de sus problemas de salud, el payasito, desde temprana hora, se alista para ir a trabajar, colocándose el maquillaje de color y la vestimenta de aspecto vagabundo como es su personaje. De momento, las complicaciones por su padecimiento lo limitan a ser constante en el céntrico crucero, por lo que únicamente se le puede encontrar de viernes a domingo.
Bastan segundos, en los cuales el semáforo marca el alto para los conductores, para que “El Vagabundo” pueda hacer de las suyas con humor blanco y habilidades para entretener esos instantes a las personas que lo ven. Al igual que su padre, su presencia va acompañada con la típica frase “adiooooooós, que Dios te bendiga” saludando a aquellos automovilistas que lo ven en su pasar.
De la misma manera, el payasito ofrece sus servicios para amenizar fiestas infantiles, lo que le ayudaría a alcanzar la meta que requiere para comenzar a buscar su tratamiento y con ello mejorar de manera sustancial su calidad de vida.

Los interesados pueden comunicarse al número 449-496-6887 o bien depositar directamente a su cuenta de Banco Azteca, número 5512 3824 0251 8452.