Saúl Alejandro Flores

Estimados lectores, continuamos con la exposición de lo que comprende el concepto que les he compartido en estas últimas seis semanas y sobre el que me encuentro desarrollando y denominé como “obligación hídrica”. La semana pasada abordé la gestión, operación y mantenimiento de los apoyos que permitan articular el funcionamiento como autoridad del agua, así como el mecanismo que allane el cumplimiento del derecho y concretice la obligación. Ahora continuaré con la calidad del agua y saneamiento de las aguas residuales, y la forma de plantear una propuesta de aportaciones y acciones debidamente articuladas entre la federación y las entidades federativas, proporcionando elementos que reviertan la vulnerabilidad de los municipios, sin olvidar el relevante rol de la supervisión, ejecución y costos operativos. Pasemos entonces a la exposición.

  1. e) Calidad del agua y saneamiento de aguas residuales: Es necesario promover y apoyar la creación y fortalecimiento de laboratorios acreditados ante la EMA para la evaluación de la calidad del agua suministrada a las poblaciones, así como de las aguas residuales generadas por las mismas; 2. Se deben establecer las condiciones para que esos laboratorios obtengan y mantengan la condición de certificación de sus procesos; 3. Se deben establecer claramente las políticas de Estado y la asignación de recursos para la construcción, con el uso de tecnologías apropiadas, de la infraestructura para apoyo de las obras de saneamiento de aguas residuales; 4. Se debe formalizar el apoyo técnico y financiero del Estado a los municipios para garantizar la operación y mantenimiento de la infraestructura de saneamiento; 5. Se deben establecer procesos y políticas para la capacitación, desarrollo y certificación del personal que atiende los procesos de potabilización de las aguas suministradas y el tratamiento de las aguas residuales; y 6. Se debe evaluar la necesidad de asignar recursos financieros del Estado para apoyar a las localidades que no cuentan con capacidad para garantizar la calidad de las aguas suministradas y vertidas.
  2. f) Propuesta de aportaciones y acciones de la Federación y los estados

Inversiones: Se deberá dotar a las autoridades estatales de agua del equipamiento y mecanismos leales y administrativos básicos para cumplir con las funciones de planeación, apoyo operativo y de gestión propuestos. Este equipamiento periódicamente deberá ser sustituido, por lo que las inversiones podrían hacerse al principio de cada sexenio gubernamental y se propone que las aportaciones se segmenten de la siguiente manera: 1. Es importante que Conagua puede apoyar financieramente para el equipamiento, además de realizar la capacitación al personal encargado de ejecutar las funciones de apoyo, y 2. Los Estados deberán complementar las aportaciones de recursos financieros para equipar a las municipales o regionales esta última como forma de contemplar la regionalización en las estrategias de apoyo y fortalecimiento a los municipios en la prestación de los servicios de agua y saneamiento.

Costos de operación necesarios para la gestión de las autoridades estatales:

  1. Se recomienda que Conagua aporte anualmente, de acuerdo con las condiciones particulares de los estados y sus municipios, un porcentaje de los costos de operación de las unidades municipales o regionales que se implementen (pero, antes que nada, se encuentre presupuestado de manera institucional); y 2. Con base en el caso anterior, los estados y municipios aportarían la parte restante de los gastos de operación, en función de las condiciones de cada municipio.

Ejecución y supervisión:

  1. Aquí se recomienda gestionar, aunque es más recomendable que se institucionalice que la Conagua supervise los programas de trabajo, la aplicación de los recursos y la ejecución de las acciones de apoyo a los municipios y comunidades en los estados beneficiados.

Las autoridades estatales del agua deberían ser responsables de ejecutar las funciones de apoyo y ejercer los recursos financieros, por lo que tendrían que adecuar sus estructuras de organización, administración y normativas para responder de manera conveniente a las nuevas atribuciones. Esta organización deberá realizarse tomando en cuenta sus condiciones organizacionales y administrativas en cada estado. La propuesta planteada debe llegar hasta el diseño de brigadas, el personal y su equipamiento especializados según sus funciones.

Continuamos la próxima semana, no olviden la importancia de emprender políticas y acciones que permitan que en México y Aguascalientes el agua nos alcance.

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